Lo que hay detrás de la violencia escolar

Los dos años de confinamiento que trajo la pandemia, tuvo una evidente repercusión en la vida de todas las personas y en sí de las familias. Experimentar el colegio desde la virtualidad parecía una solución libre de mayores consecuencias, pero la realidad tras el retorno, dejó en evidencia que la pantalla del computador no fue suficiente para permitir el desarrollo de las habilidades socioafectivas de los niños, niñas y jóvenes escolares de Chile.

Por Chanel Caro O.

Los hechos de violencia escolar de las últimas semanas se ha vuelto una constante en los establecimientos del país. Si bien, los dardos apuntan la responsabilidad a las familias, las causas de este fenómeno son aún más profundas. 

En sí la adolescencia es un periodo crucial para los jóvenes, en donde sienten emociones propias del proceso de crecimiento que los conflictúan de manera personal. Lo diferente es que en esta oportunidad los cambios los vivieron desde el confinamiento, sin la contención de sus pares y profesores, y mucho menos la supervisión completa a cargo del lugar donde pasaban la mayor parte del día, la escuela.

Violencia escolar como factor común

El entender este fenómeno es una inquietud que los psicólogos especialistas en el área educacional han abordado con la intención de comprender los factores detonantes de violencia. Juana Alvear, magíster en psicología educacional de la Universidad de Concepción, insta a no ver el conflicto como algo negativo, sino un medio válido para intercambiar puntos de vista. Sin embargo, el grado de violencia desmedida que ha acompañado a los conflictos protagonizados por los estudiantes, es la razón de porqué el hecho adquiere un alto nivel de preocupación, ya que no existe una gestión correcta del conflicto.

La especialista explica que las causas del fenómeno son circunstanciales. El proceso adaptativo de niños y adolescentes ha sido complejo en sí desde siempre, pero el encierro, sumado a las influencias sociales, gatilló en los jóvenes elegir la violencia como el camino. “Debemos pensar que no es que los niños no hubiesen observado situaciones durante este periodo, hay factores que incluyen el tema de cómo se desarrollaba la dinámica familiar en casa”, explicó la profesional, además de sumar a ello los índices del aumento en violencia intrafamiliar durante la pandemia, el acceso libre de los jóvenes a cierto contenido adulto, como videojuegos, y el sentimiento de frustración causado a partir de perder una partida. 

Lo mencionado anteriormente reflejan las circunstancias que gatillan situaciones de agresividad. Además, la psicóloga agregó que la adolescencia es una etapa susceptible, los referentes que siguen los jóvenes también propician la conducta que expresan hacia su entorno.

Violencia extendida 

El psicólogo educacional del colegio Sagrada Familia, Marcelo Rodríguez, comenta lo difícil que ha sido contener la situación con los estudiantes; “Creo que en comparación con los otros años ha aumentado el triple o cuatro veces la cantidad de casos referidos a violencia. Los niños se saltan el proceso de conversar y acuden de manera inmediata lo que es el golpe, el insultarse, sumado al bajo respeto hacia las autoridades”, comentó. 

“Los niños se saltan el proceso de conversar y acuden de manera inmediata lo que es el golpe, el insultarse, sumado al bajo respeto hacia las autoridades”, Marcelo Rodríguez, Psicólogo educacional Colegio Sagrada Familia.

Desde su vivencia, el psicólogo educacional destaca que el fenómeno de violencia no es un caso presente solo en adolescentes, “En estos momentos tenemos niños de segundo básico que presentan conductas desafiantes hacia las autoridades, ha sido un desafío disciplinar a nivel de normas. Estos dos años de estar en el hogar las normas en algunos casos fueron inexistentes o se vieron modificadas. Así, implementarlas en niños desde kínder a segundo básico ha sido una gatillante importante en el colegio”, explicó.

Retorno a la presencialidad

La delegada episcopal para la educación de la Iglesia de Concepción, Adriana Fernández, explica que, en cuanto a cifras, el retorno a la presencialidad ha sido de casi un 100%, que todos han vuelto a los recintos educacionales, pero sin una adaptación previa y sin el espacio necesario para realizar un reencuentro con la presencialidad y en sí recuperar los espacios comunes. “Eso ha dificultado mucho el poder volver a relacionarse. Estuvimos con las unidades técnicas pedagógicas, y existe mucha preocupación, también buscar las formas de ocuparse de la situación, generando estos espacios, hay colegios que ya han realizado jornadas con los estudiantes para ver cómo se acompaña, cómo vamos creando estos espacios de confianza para relacionarse mejor con el otro”, señaló. 

La responsable de la Vicaría de educación, también comenta que las soluciones serán parte de un arduo proceso de seguimiento y reeducación hacia los jóvenes y niños. Marzo significó la prueba inicial sobre qué esperar de ellos y cómo resolver los problemas relacionados a violencia. 

Nuevas estrategias

Las intervenciones que tienen que ver con la prevención de situaciones y la promoción de habilidades han sido en parte la solución a corto plazo sobre las consecuencias de las clases online. 

Entre todos los establecimientos educacionales de la región del Biobío, uno de los colegios destacados en su accionar frente a la pandemia fue la comunidad de Los Sagrados Corazones, Hualpén. La psicóloga educacional y partícipe del equipo de convivencia del establecimiento, Karina Díaz, explica en detalle las medidas tomadas en conjunto por un equipo interdisciplinario, para lidiar con el problema que ellos detectaron de forma temprana. “Efectivamente, nosotros en todo el proceso de pandemia tratamos de aprender las actividades formativas del colegio que apuntan a aspectos introspectivos, también nos dimos cuenta de que al estar los niños en el colegio de forma presencial, sumado al estrés de la casa, significaron algunas manifestaciones que logramos percibir a tiempo”, explicó. 

“El foco siempre está en que nosotros trabajamos habilidades para la vida, los contenidos tienes toda la vida para aprenderlos, pero el desarrollo de lo socioafectivo y cómo gestionas tus emociones es algo que aprendes desde pequeño”, Karina Díaz, Psicóloga educacional Colegio de los Sagrados Corazones.

La especialista en psicología educacional señaló que los niños sufrían mucho al no poder comunicarse directamente con sus compañeros y profesores. “Ante aquella situación se nos ocurrió para los cursos pequeños usar un personaje llamado Kiki y Espinin, realizamos pequeñas cápsulas en donde los personajes enseñaban prácticas de buenos tratos, que los niños lo pudieran ver e imitar”, detalló en la dinámica. 

Otro método mencionado por la psicóloga de los SSCC, fue la realización de debates sobre los problemas de orientación en torno a la gestión emocional, actividad proseguirá este año en la presencialidad. “Vamos trabajando siempre en unión a orientación, el programa formativo del colegio, siempre vamos trabajando todos los temas a la par y tratamos de vincularlo además con la Pastoral y con las actividades co-programaticas” explicó.

Rol clave de las familias

Otro de los puntos a destacar por el colegio fue la importancia de involucrar a las familias en encuentros formativos para padres. En estas instancias se abordaron temáticas de interés solicitadas por los apoderados. Por ejemplo, el uso excesivo de los videojuegos o sobre cómo organizar las rutinas al estudiar desde casa. 

Para este año SSCC ha tomado la decisión de accionar por medio de pausas y quiebre de actividades para gestionar las emociones de los estudiantes del ciclo mayor, en espera de replicarlo de igual forma en los demás niveles. “Que pudieran correr, distenderse, y se acompañó con un momento de reflexión para dialogar sobre cómo se sentían, todas son actividades apostadas en el nivel de desarrollo de los niños, pero con el enfoque de la distención bajo supervisión”, comenta. 

Por último, el colegio promueve que por sobre toda enseñanza, el bienestar socioemocional representa la base para generar otro tipo de aprendizajes más allá de lo académico. “El foco siempre está en que nosotros trabajamos habilidades para la vida, los contenidos tienes toda la vida para aprenderlos, pero el desarrollo de lo socioafectivo y cómo gestionas tus emociones es algo que aprendes desde pequeño. Hay un tema emocional, de vínculo, de afecto, de querer tener niños, niñas y adolescentes sanos emocionalmente hablando”, concluye la especialista en psicología educacional.