Tomás Recart, director ejecutivo de Enseña Chile: “Hoy los colegios están tratando de solucionar casi todos los problemas de la sociedad”

El desafío hoy es asegurarse de que todos los estudiantes una vez que egresan de enseñanza media tengan las competencias mínimas para seguir aprendiendo. Es el piso que, a pesar de la mayor inversión en educación, no se ha logrado.


Por Cecilia Díaz R.

Desde hace un tiempo la calidad de la educación ha estado en el centro de las preocupaciones. Parece haber consenso en los diagnósticos y en la necesidad de poner el foco en los primeros años, sin embargo, aún falta relevar el papel del profesor y los equipos directivos de los colegios en los procesos de aprendizaje.

Ingeniero civil UC y máster en Administración Pública y Desarrollo Internacional por la U. de Harvard, Tomás Recart Balze, director ejecutivo de la Fundación Enseña Chile, conoce la relevancia del rol que cumple el maestro en el aula. En los últimos quince años, en la institución, se han dedicado a crear una red de profesionales que se esfuerzan a diario por sacar el máximo potencial a niños de comunidades vulnerables. Sobre ese y otros temas, conversó con Diálogo.

– ¿Cuál es su evaluación del estado de la educación en Chile en los niveles de básica y media?

– Creo que es importante ver el estado actual y el cómo venimos, porque uno puede estar muy mal ahora, pero en una tendencia distinta. Para mí, quizá el punto de inflexión en la educación en Chile fue el año 2009 cuando, a pesar de estar en el cuadrante más bajo de calidad y equidad en la OCDE, Chile venía subiendo consistentemente desde el año 2000. Tanto así que la misma OCDE nos ubicaba en los países que más habían mejorado en calidad y en equidad en el mundo. Desde el 2009 a la fecha, en el fondo no hay registro de avances, a pesar de que hemos gastado considerablemente más y hemos hecho muchas reformas. Por ende, seguimos hoy en una mala calidad y también en una mala equidad, pero lo peor de todo es que no estamos aumentando, no estamos mejorando.

– En su opinión, ¿el SIMCE es un buen instrumento para evaluar la calidad de la educación?

– El SIMCE es un instrumento que mide ciertos objetivos de aprendizaje y nada más. Por ende, decir que mide la calidad de la educación depende de cómo uno define la calidad de la educación. Yo creo que una educación de calidad es mucho más que solamente los objetivos de aprendizaje que mide el SIMCE. Por esa razón, yo no diría que mide educación de calidad, pero mide un “desde” que es fundamental. Entonces, tenemos que ver el SIMCE no como aspiracional, sino que necesitamos que todos los estudiantes en Chile superen un mínimo del SIMCE para garantizar que tengan estos fundamentos, esta base para poder aprender cualquier cosa.

– ¿Cuán determinante es el rol del profesor en la mejora de la calidad en la educación?

– Es sumamente determinante en la calidad de la educación. Eso es algo que se viene diciendo con mucha fuerza del año 2006 aproximadamente, cuando McKinsey saca este reporte famoso, pero quiero agregar que para que un profesor funcione y trabaje en un colegio y perdure en el tiempo para mí lo más importante son los equipos directivos. Ahí hay algo que no estamos mirando. Por muy bueno que sea el profesor, si hay un equipo directivo que no funciona, ese profesor muy probablemente no va a seguir en ese colegio y, por ende, me gustaría relevar la importancia del equipo directivo en las discusiones en torno a educación.

“Hay una crisis de sentido, de propósito, que va mucho más allá del colegio. Hace un tiempo ya estamos muy enfocados en el cómo, dejando de preguntarnos para qué y por qué hacemos las cosas”.

Uso de pantallas

Tomás Recart se refiere a otros aspectos que impactan en la calidad de los aprendizajes. “Hay una hipótesis bastante fuerte y cada vez más grande de que las pantallas están jugando un rol fundamental y dañino para el aprendizaje de los estudiantes. La tecnología es fundamental, pero tiene que ser bien usada”.

A lo anterior agrega la falta de foco. “Hoy los colegios están tratando de solucionar casi todos los problemas de la sociedad y el que mucho abarca poco aprieta. Yo me enfocaría en que todos los estudiantes al menos posean un nivel de aprendizaje que les permita seguir aprendiendo, que les permita seguir creciendo. Hoy lo que hacemos, caricaturizándolo un poco, es que pasan de curso con un buen promedio sin saber nada. Y al final los acostumbramos a no aprender, a no crecer. No experimentar logro es súper dañino”.

Brechas

Todos los instrumentos que miden la calidad de la educación evidencian brechas. Por ejemplo, en el caso del SIMCE, las mujeres tienen mejores resultados en lenguaje y peores en matemática.

“Yo no creo que por nacimiento esto sea así. Efectivamente incentivamos o motivamos más a uno u otro dependiendo de la materia, pero creo que la brecha más grande no es la brecha de género, sino la socioeconómica. Tenemos un grupo grande de estudiantes que está en un nivel paupérrimo de 4% según lo adecuado para el SIMCE, o sea, el nivel fundamental. Entonces, me preocupa la brecha de género, pero creo que lo más importante es que hoy en este país no se ha mejorado la educación a pesar de todas las leyes de inclusión, de educación pública, etcétera”.

– ¿Cuáles son hoy los principales desafíos?

– El principal desafío es el mismo de siempre, que es cómo atraer o reclutar, cómo seleccionar, cómo formar y cómo acompañar a las personas que están haciendo el trabajo en terreno. En la actualidad hay mucha opinión, estudio y diagnóstico, pero lo más difícil no es determinar el qué, sino el quién va a hacer las cosas. Esa pregunta no se está haciendo. El cómo llevar a gente con un alto costo oportunidad, en el fondo, a que vaya a lugares tan recónditos y aislados, como son muchas escuelas en Chile. Ese es el desafío y siempre ha sido, por eso nace Enseña Chile. Nosotros creemos que este problema no se entiende y queremos que los futuros líderes de nuestro país lo comprendan, no desde la teoría, sino desde el trabajo que implica que todos los estudiantes que uno tiene en la sala de clase, a pesar de las circunstancias, aprendan. Ese es el desafío: cambiar la pregunta, pero para hacerlo se necesita entender el problema, y no entendemos el problema porque uno tiene la cabeza y el corazón donde están los pies. Y muchas veces no tenemos a nuestros líderes con la cabeza y el corazón en esos lugares porque sus pies están en otro lugar.

Deserción

-. ¿Qué medidas es urgente tomar para revertir la deserción y la baja asistencia?

– Aparte de lo que dije, aquí hay una crisis de sentido, de propósito, que va mucho más allá del colegio. Hace un tiempo estamos muy enfocados en el cómo, dejando de preguntarnos para qué y por qué hacemos las cosas. Estamos tan enfocados en cómo resolver un ejercicio, que hemos dejado de plantearnos preguntas más trascendentales, por eso que es importante levantar la cabeza y entender que esto no es solamente Chile, aquí hay una crisis de occidente.

“Hoy los colegios están tratando de solucionar casi todos los problemas de la sociedad y el que mucho abarca poco aprieta. Yo me enfocaría en que todos los estudiantes al menos posean un nivel de aprendizaje que les permita seguir creciendo”.

– ¿Qué le parece que se esté debatiendo sobre una supuesta condonación al CAE y no estos temas que afectan a la educación primaria?

– Siempre he sido un opositor a la gratuidad universitaria y también a la condonación del CAE, no porque niegue la deuda ni lo complejo que es para esa familia. Efectivamente aquí el problema no fue el CAE, el problema fueron las universidades que daban títulos que no valían nada, lo que se agrava en el caso de aquellas personas que no tienen lo mínimo para seguir aprendiendo. Entonces, más que poner esa infinita cantidad de recursos que sería la condonación del CAE en ese 40% que entra a educación superior, yo lo pondría en ese 60% que no tiene las competencias mínimas para poder trabajar y eso es lo que me parece tremendamente difícil de entender: que nuestros líderes estén pensando en esas personas y no en los más desposeídos, y gasten una tremenda cantidad de recursos que no va a cambiar en nada la calidad ni la equidad de educación. Porque así es, son temas gastados, pasados, y por ende sería gastar alrededor de 4 puntos del PIB en gente que ya tiene educación, no en los que más lo necesitan. Eso me parece que es muy difícil de entender.

Todos pueden aprender

Todos los estudiantes aprenden. Esa es la promesa de Enseña Chile, que en 15 años ha reclutado a más de mil personas que han pasado dos años en aulas vulnerables. “No solamente esos estudiantes que recibieron a ese profesor van a aprender muchísimo, sino que la trayectoria de esos estudiantes y, sobre todo, de esos profesionales, va a cambiar en largo plazo. ¿Por qué? Porque el que enseña es el que más aprende”.

Comenta: “El 37% de los profesores de Enseña Chile cree que todos los estudiantes pueden aprender antes de los dos años haciendo clases a tiempo completo. Sin embargo, después de los dos años de hacer clases, la cifra sube al 97%. Entonces, poder aportar líderes al país, de todos los ámbitos, que creen que todos los estudiantes pueden aprender y que es nuestra responsabilidad, como un colectivo, es el mayor aporte”.