Roberto Méndez, profesor titular Escuela de Gobierno PUC: “Enfrentamos uno de los momentos de mayor incertidumbre en la historia del país”

Según el análisis del fundador de Adimark, la violencia y el uso de la fuerza pública son los mayores desafíos que deberá enfrentar la administración entrante, que deberá lidiar también con el riesgo de fragmentación y conflicto de una coalición que carece de la experiencia de gobernar. 

Cecilia Díaz R.

Observador y analista de la realidad nacional hace décadas, Roberto Méndez admite que el nivel de incertidumbre en el país le genera preocupación. Inquietud sobre todo por la violencia que será, en su opinión, el mayor desafío que deberá abordar el gobierno del presidente Gabriel Boric.

Quien fuera fundador y presidente ejecutivo de Adimark, se refiere a las dificultades de la próxima administración y también al complejo momento que vive la centro derecha. Profesor titular en la Escuela de Gobierno de la Universidad Católica, Méndez, ingeniero comercial de profesión, obtuvo los grados académicos de PhD y MBA en el Graduate School of Business de Stanford University y ha sido director de diversas empresas e instituciones.

– ¿Está optimista respecto de lo que será el este año, considerando el nuevo gobierno y el funcionamiento de la Convención?

– Pienso que es un momento de extraordinaria incertidumbre, donde hay demasiadas cosas que pueden resultar de forma inesperada, entonces, no, no podría decir que estoy optimista. Estoy preocupado, porque enfrentamos uno de los momentos de mayor incertidumbre en la historia del país en muchos años, tanto desde el punto de vista político como económico, social, sanitario, la misma pandemia, que tiene tantas amenazas. Entonces, yo creo que la palabra optimista no cabe en este momento, sino que preocupación. 

-En su opinión, ¿cuál será la mayor dificultad que enfrentará el gobierno del presidente Boric?

-Tiene enormes desafíos, es un grupo político que nunca ha gobernado y que ahora se apresta a hacerlo por primera vez, una generación de jóvenes que obviamente tiene todo el ímpetu, la energía de la juventud, pero que carece de la experiencia de gobernar. Mirando los antecedentes que disponemos, aquí hemos trabajado hace muchas décadas con la Encuesta Bicentenario, que ha ido siguiendo los estados de ánimo de la población, diría que el problema más difícil para el presidente Boric va a ser, sin duda, el tema de la violencia, cómo maneja, cómo controla el tema de la violencia, cómo convence a grupos, algunos de ellos son sus propios partidarios, de que el uso de la violencia no es un método legítimo para representar las demandas sociales.

“En ese nuevo grupo que está llegando al poder, hay una desvalorización de los símbolos de la chilenidad tradicional, la bandera, la canción nacional, la historia, la guerra del Pacífico, los héroes, el general Baquedano, Arturo Prat, todo eso está desvalorizado por estos nuevos grupos”.

El académico se cuestiona: “¿Cómo un grupo que viene de la protesta, que viene de los movimientos sociales, hace uso de la fuerza pública? ¿Cómo van Boric y su gobierno a usar la fuerza de Carabineros, de la Policía de Investigaciones, del Ejército eventualmente, para controlar aquellos focos de violencia que van a existir durante su gobierno? Va a ser algo muy difícil, una especie de desgarro interior para estos grupos el cómo hacen uso, si es que hacen uso, de la fuerza pública”.

Luna de miel

– ¿No visualiza que haya cierto receso, sobre todo en las zonas urbanas, en que se dé espacio para saber qué va a hacer, esa llamada luna de miel?

– No creo… no soy muy optimista, creo que, si hay, será muy corta. Lo dicen las encuestas, hay grupos que ya han naturalizado la violencia como forma de expresión, entonces, es difícil que vaya a haber un recreo, un paréntesis o una luna de miel, no lo veo… Incluso ya rayaron con grafitis la sede donde está trabajando, la llamada Moneda Chica, ahí ya apareció una contradicción, porque la diputada Camila Vallejos justificó de cierta manera esa acción, fue una muy mala señal, porque el día de mañana otro espacio público, La Moneda, va a estar vandalizada. Ese vandalismo del espacio público, lo han dicho Carlos Peña y otros, es una forma de violencia, de quitarle el espacio público a las personas.

– En cuanto a la coalición de gobierno, ¿usted ve que las dificultades que han tenido en la Convención el Frente Amplio y el Partido Comunista se trasladen al gobierno?

– Claro, me preguntaste cuál es la mayor dificultad y yo dije que el problema de la violencia, pero si me hubieras preguntado cuál es el segundo riesgo, la segunda gran amenaza que va a enfrentar es esta vocación autodestructiva y de fragmentación que han mostrado el Frente Amplio y todo ese sector político. Su manera de solucionar los conflictos es fragmentándose y creando grupos y subgrupos. Eso que sucedió en la elección de la mesa de la Convención muestra algo que es difícil apreciarlo desde fuera, pero la existencia de múltiples visiones, en parte, pero también de enfrentamientos y odiosidades personales, todo eso va a atentar contra su gobierno. Hay bastante experiencia en el mundo, y en Chile también, de que un gobierno con una coalición dividida, fragmentada, enfrentada, se le hace muy difícil gobernar, cuando no tiene una mayoría clara en el congreso, como es el caso ahora con el congreso recién elegido.

– ¿Cómo ve el rol del Partido Comunista?

– El rol del Partido Comunista, la forma de enfrentar las expresiones sociales, la calle como se le dice ahora, todo eso va a crear una división al interior de la coalición de gobierno y va a producir enfrentamientos y posibles fragmentaciones. El rol del Partido Comunista no está claro y lo que uno ha visto es que el Frente Amplio y el Partido Comunista son dos grupos que están teniendo conflictos, además, si se incorpora lo que era la antigua Nueva Mayoría, será todavía más heterogénea la estructura de la coalición de gobierno. Se ven ahí muchas dificultades y se va a requerir un gran liderazgo del presidente Boric para conducir eso.

No hay Plan B

-Respecto del trabajo de la Convención, ¿visualiza incertidumbre desde el punto de vista económico y social hasta que tengamos el plebiscito de salida?

– Lo que dice la encuesta Bicentenario es que hay bastante pesimismo respecto de las instituciones en Chile, en la confianza en las instituciones políticas, las instituciones sociales, el Congreso, el gobierno, el Poder Judicial, pero hay expectativas positivas respecto de que la Convención genere una constitución a través de la cual Chile recupere instituciones confiables. Hay una gran expectativa de que eso ocurra, incluso yo diría que una confianza optimista, sobre que eso podría pasar.

“Estoy preocupado, porque enfrentamos uno de los momentos de mayor incertidumbre en la historia del país en muchos años, tanto desde el punto de vista político como económico, social, sanitario, la misma pandemia, que tiene tantas amenazas”.

Puntualiza: “no sé si es una confianza o un deseo, se confunde… hay dudas también sobre si esta Convención va a ser capaz de generar ese objetivo, va a ser capaz de generar un proyecto de Constitución que satisfaga, que logre crear instituciones confiables”.

– ¿Y usted está optimista?

– Más que estar optimista, yo te diría que es la única alternativa que tenemos, yo creo que hay que apoyarla, bogar para que saque adelante su proyecto, porque si no le resulta, si se boicotea, lo que puede venir es mucho más incierto todavía, puede ser mucho más destructivo para nuestra sociedad de lo que estamos viviendo hoy, entonces, tenemos la obligación de tener esperanza, confianza y hacer lo posible para que la Convención logre su objetivo. Si no se logra, si se divide, si no son capaces de crear un texto, porque no son capaces de ponerse de acuerdo, como les costó tanto elegir la mesa, o finalmente producen una Constitución que es un mamarracho, rechazada por la mayoría, bueno, será una situación muy complicada. No hay plan B. 

Nuevo orden

– En materia económica, medidas como el aumento del sueldo mínimo, rebaja de horas laborales e incorporación de los trabajadores en los directorios de las empresas, ¿son factores que podrían deteriorar la inversión?

– Claro que sí, creo que tiene un gran desafío en materia económica, pero pensando en los otros desafíos que hemos hablado, este desafío yo lo pondría en un nivel tres. Acá tiene la ventaja de que tiene muy buenos economistas cercanos, hay grupos de economistas respetados, que le han hecho ver sus puntos de vista y él ha sido receptivo a eso. En economía es más claro lo que hay que hacer, yo creo que va a tener conflictos, no digo que no, pero de cierta manera el camino para lograr que la economía funcione y no se descarrile demasiado, es conocido, el rol del Banco Central, las tasas de interés, la economía abierta, yo creo que esos asuntos no están tan en cuestión, es probable que aumente los impuestos, los impuestos redistributivos, esas cosas tienen efectos, pero la mayor parte de las veces son efectos temporales, la economía es capaz de adaptarse a eso.

– ¿El manejo de las expectativas que ha generado será también una dificultad?

– Yo creo que hay expectativas, pero no son expectativas de repartija, de una fiesta del consumo como ya ha habido con las ayudas extraordinarias con motivo de la pandemia, esas ayudas han creado una situación de cierta holgura en los hogares y no hay expectativas de que eso vaya a repetirse este año. La expectativa mayor es que Boric sea capaz de crear un nuevo orden, que el proceso revolucionario, como él define su nueva época, tiene que ser capaz de cambiar un orden existente, pero también capaz de crear un nuevo orden. Él tiene conciencia de eso, ver otro orden, pero un orden finalmente, un caos no funciona, tiene que ser otro orden, otra forma de estructurar el poder, las decisiones. Ese es gran desafío para el gobierno.

– Eso va de la mano con el trabajo de la Convención.

– Debiera ir de la mano con el trabajo que haga la Convención, un gran desafío para Boric es esta cosa que ha salido en las encuestas con tanta fuerza que es que, en ese nuevo grupo que está llegando al poder, hay una desvalorización de los símbolos de la chilenidad tradicional, la bandera, la canción nacional, la historia, la guerra del Pacífico, los héroes, el general Baquedano, Arturo Prat, todo eso está desvalorizado por estos nuevos grupos.

– ¿Lo que nos da cohesión?

– Lo que nos hace sentirnos como algo que se llama Chile, bueno, si todo eso se destruye o se debilita, por qué lo reemplazamos, qué otra cosa nos va a unir, además está esta idea del estado plurinacional, que es muy arriesgada creo, porque viene a destruir esta identidad única, que ha sido lo que hemos tenido como país hasta ahora, hay que reemplazarla por otra, es bien difícil esa tarea que no es económica, que no es de seguridad, es una tarea cultural.

Derecha en redefinición

El académico también aborda la situación de los partidos de la futura oposición.

“El proceso electoral fue enormemente destructivo para la centro derecha y la derecha, fue un proceso destructivo de sus liderazgos, de sus estructuras partidarias, no tanto, por los votos que obtuvo sino por la forma en que se dio, las deslealtades que se vieron al interior de esta coalición, y, por lo tanto, el estado de ánimo en que quedó el sector después de este proceso”.

Roberto Méndez agrega: “Lo que tiene que hacer esta oposición, más que dedicarse a torpedear el gobierno de Boric, que es un gobierno que está comenzado y que tiene un apoyo muy grande, expectativas positivas, tiene que dedicarse un tiempo, y no corto, a reorganizar sus filas internas, redefinir sus liderazgos, las estructuras de los partidos, la coalición, antes de empezar a hacerle una oposición”.