Mathias Encina Perry, pianista y productor audiovisual: “Voy en la búsqueda de inspiración para inspirar a otros”

Autor de la Ruta del Piano, iniciativa que le ha permitido llevar música a distintos lugares del país, también protagonizó conciertos desde su balcón en plena pandemia y es autor de notables producciones audiovisuales.  

Cecilia Díaz R.

– Al recordar tu infancia, ¿qué melodías evocas?

– El piano fantasía es la música que más evoca mi infancia. Pero diría que bien variadas, viví con mis abuelos maternos y escuchaba música clásica. También a pianistas como Raúl di Blasio, rock, pop.

– ¿Cuál fue tu primer acercamiento a la música?

– A los cuatro años me pusieron a estudiar piano con la profesora Silvia Pérez, pero siempre me gustaron los instrumentos musicales. Mi mamá se acuerda de que tenía un año y me gustaban los desfiles, porque me gustaba hacer el sonido de los tambores.

– Tu abuelo era dueño de la Sala Strauss, ¿qué significó ese espacio para ti?

– Mi abuelo Luis Encina fue el dueño de la Sala Strauss, la primera tienda de música en el sur de Chile. Gracias a mi abuelo tuve la posibilidad de tener instrumentos musicales, si quería tocar un instrumento siempre estaba. 

– Pasaste por varios colegios, ¿significó alguna ventaja? ¿Alguna desventaja?

– Es una ventaja, son enseñanzas, sabidurías, te entrega mundos diversos.

– ¿Cómo es la relación con tu único hermano?

– La relación con mi hermano Francisco es literalmente de hermanos. De alguna u otra manera fui una figura paternal para él y por eso hubo una cercanía mayor. Ambos vibramos con cosas en común, la música, la producción, el espectáculo y los aviones.

Rebeldía

– ¿Tuviste una adolescencia rebelde?

– Tuve una adolescencia rebelde, pero no sé si tanto. No estaba a gusto con muchas cosas de la vida, siendo un niño a quien el papá se le va a Estados Unidos. Me transformé en una especie de justiciero, obvio que para los profesores era el niño rebelde.

– ¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu vida?

– Es difícil decirlo… puede ser una seguidilla de hechos. Una estafa que me hicieron alguna vez, otras amorosas… Hay varias que me hicieron salir el corazón de la caja toráxica. 

– ¿Cuál ha sido el sobrenombre más gracioso que te han dicho?

– Varios… cuando chico me pelaban, así es que obviamente me decían pelado. Mi apellido es Encina, entonces, me decían bencina, cecina, cocina… Por jugar a la pelota, me decían caballo y Forrest, por como corría.

– ¿Eres muy autoexigente?

– Sí, mucho, me pesa a veces, pero me llevo bien conmigo mismo, ese es mi planteamiento y también trato de ser un poco más flexible cada día.

– ¿Te has peleado a combos alguna vez?

– Cuando era chico… la última pelea en que pegué un combo fue a los 16 años, en el colegio.

Gustos

– ¿Qué libro es imprescindible en tu vida?

– Soy súper malo para leer libros, soy más de lectura técnica. De niño un libro que me marcó fue “Perico trepa por Chile”, muchos lo han asociado con la Ruta del Piano.

– ¿Practicas algún deporte?

– Practico fútbol, tenis, troto, ando en bici, ando en moto, nado… siempre fui bien deportista.

– ¿Cuál es tu peor defecto?

– Mi peor defecto es ser muy autorreferente, muy llevado de mis ideas, básicamente temas de ego, es lo que más me complica y lucho contra eso.

– ¿Cuál ha sido el desafío profesional más relevante que has debido asumir?

 -He tenido varios desafíos grandes en la vida, algunos muy intensos. Podría hablar de conciertos, producciones que han significado tener mucha gente involucrada, tocar en lugares muy grandes, producir en Estados Unidos, pero el desafío más grande en lo laboral ha sido levantarme después de algunas estafas y poner el pecho a las balas, a los 27 años.

– ¿Quién es tu compositor preferido?

– Tengo varios, contemporáneos, me gustan todos los estilos. Me gusta el compositor intérprete. Mi favorito es George Gershwin, es el complemento de todo lo que me gusta, es como mi alter ego.

– ¿Qué buscas lograr con la Ruta del Piano?

– Voy en la búsqueda de inspiración para poder inspirar a través de imágenes, música, historia.

– ¿Escuchas música popular? ¿Qué estilo?

– Sí, escucho música de todo tipo.

Padre y pareja

– ¿Eres un padre aprensivo?

– La verdad sí, me gusta estar cerca de mi hija. Trato de que se sienta libre, trato de programarme para ir alejándome de mis miedos.

– ¿Qué cualidad de tu esposa (la artista plástica Alejandra Amigo) te cautivó?

– A mí me gusta que al ver un cuadro yo sepa que es un Ale Amigo, que lo que haga tenga su propia personalidad. Me siento super enamorado de ella, porque siento que es única. 

– ¿Cuál es hoy tu máximo sueño?

– Tengo varios, yo diría que lograr el punto de equilibrio entre lo que me dedico y la música, mezclar todos los mundos. Algo que me permita vivir como niño, hacer la Ruta del Piano y solo planificar donde vamos a tocar, disfrutar con mi familia, soñar, generar cambios en las personas.

– ¿Qué objetivo quieres lograr a través de la música?

– El objetivo que busco con la música está relacionado con la trascendencia personal, pero también con una trascendencia colectiva en lo espiritual.

– Si te dieran elegir entre la música y la producción audiovisual, ¿con qué te quedas?

– No podría definir una u otra, porque siempre están ligadas. 

– ¿Con qué nos encontraremos después de la muerte?

– Yo creo que nadie podrá comprobarlo jamás, no pienso mucho en eso, pero creo que viene algo bueno, quizás continuidad evolutiva, probablemente mundos internos que explorar, nuestra alma puede tener mucha información y uno puede terminar haciendo un viaje muy interesante, además creo que todos estamos muy unidos.