Creación con y desde las comunidades

Hoy las organizaciones ponen en marcha nuevas ideas que les sirvan tanto a ellas como a la comunidad que las rodea. Es aquí cuando asoma la innovación social como una manera de hacer gestión organizacional y de atender las necesidades de los ciudadanos a través de la creación y desarrollo de productos, servicios y modelos.

Matías Sánchez V.

Generar dispositivos para ayudar a personas con capacidades diferentes, buscar soluciones a problemas de la economía doméstica o capacitar a funcionarios municipales de comunas rurales. Esas son solo algunas de las múltiples acciones que representan la Innovación Social. Esta forma de proceder de las empresas marca un quiebre entre su antiguo accionar, de solo velar por el cumplimiento de los objetivos organizacionales, y el nuevo enfoque que involucra a la comunidad en la búsqueda de soluciones.

Este concepto, según el documento de la Unión Europea: “Innovación Social y Empleo en la UE” se define como “el desarrollo y aplicación de nuevas ideas (productos, servicios y modelos) para cubrir las necesidades sociales y establecer nuevas relaciones o colaboraciones sociales; es una innovación social tanto en los fines como en los medios”. En ella, pueden participar todo tipo de instituciones: públicas, privadas, organizaciones de la sociedad civil, comunidades locales y la población.

Estas nuevas ideas se ejecutan dependiendo de la metodología que se requiera implementar y el desafío a resolver, pero siempre teniendo como máxima a los ciudadanos. “En cualquier contexto debe considerarse la participación de la comunidad, la que debe estar presente desde la definición del problema, sensibilización, validación, alternativas y la ejecución misma. Eso, con la finalidad de dejar instalada una solución que fue realizada con y desde las comunidades”, indicó la Dra. Emma Chávez Mora, directora de Innovación de la Vicerrectoría de Investigación y Postgrado de la U. Católica de la Santísima Concepción.

Cambio en el modelo de mercado

Entonces, la innovación social bien podría considerarse un elemento que impacta positivamente no solo en la sociedad, también en el medioambiente y en el aspecto económico de una empresa. Esto último podría llegar a modificar el propósito de la compañía y la valoración que tiene la comunidad sobre ella, ya que la sociedad captaría el interés por mejorar su situación y solucionar los problemas que la afectan.

Ahora bien, no debemos confundir la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) con la Innovación Social. “Tradicionalmente, la RSE reúne al conjunto de acciones que una empresa realiza para minimizar su impacto en el entorno. Vendría a ser la manera en la que las empresas desarrollan su actividad teniendo en cuenta el impacto que crean sobre sus clientes, proveedores, trabajadores, entorno y sociedad”, definió la Dra. Emma Chávez.

Por otro lado, la Innovación Social empresarial es más bien un “proceso gracias al cual se crean nuevas iniciativas con la intención de generar un cambio perdurable y significativo en la sociedad. Sin embargo, hay definiciones más modernas en las que se apunta a que la RSE se traduzca hoy en la estrategia de la Innovación Social de las Organizaciones”, puntualizó Chávez.

“En cualquier contexto debe considerarse la participación de la comunidad, la que debe estar presente desde la definición del problema, sensibilización, validación, alternativas y la ejecución misma”, Dra. Emma Chávez, director Innovación UCSC.

Hecha esta aclaración, en la Región del Biobío son varias las iniciativas que buscan solucionar problemas locales y que cuentan con la participación de la comunidad a lo largo del proceso. Algunas de las instituciones que están liderando esto son la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), la Universidad San Sebastián (USS) y la Universidad del Desarrollo (UDD).

Co-crear soluciones

En la UCSC abordan este trabajo desde la generación de dispositivos para personas con capacidades diferentes, adultos mayores o con limitada capacidad visual. Asimismo, realizan actividades que fortalecen las habilidades relacionadas a la innovación en personas privadas de libertad como también en niños y mujeres en situación vulnerable.

Otra iniciativa de la casa de estudios es la Escuela de Agentes de Cambio, cuyo propósito es entregar conocimientos y herramientas a los estudiantes para que se transformen en líderes de sus comunidades. “La Innovación Social es parte de las competencias genéricas de nuestros estudiantes y de nuestro sello como institución. Somos un país con muchas necesidades y co-crear soluciones para satisfacer dichas necesidades es nuestro compromiso”, aseveró Chávez.

Hoy la UCSC está conformando el núcleo social para articular las necesidades de las vicerrectorías de Investigación y Postgrado, Vinculación, y Académica respecto a la Innovación Social, voluntariado, aprendizaje y servicio. “Sin duda el núcleo social fortalecerá nuestro accionar coordinado con el medio externo de cara a responder desafíos de las regiones del Biobío y Ñuble”, dijo la Dra. en Tecnologías de Información, Emma Chávez.  

Innovación municipal

Además de la relevante labor de la UCSC en este ámbito, la U. San Sebastián sede Concepción, a través de su vicerrectoría de Vinculación con el Medio, está desarrollando Programas Territoriales Hito (PTH). Estas iniciativas abordan problemáticas regionales con el objetivo de contribuir al desarrollo sostenible, gracias a la innovación y el conocimiento.

Uno de estos PTH se denomina “Más Comunidad” que comenzará con el desarrollo del Proyecto FIC de Innovación Municipal Biobío Cordillera, cuyo objetivo es capacitar a profesionales y funcionarios municipales de Santa Bárbara, Quilaco, Quilleco, Antuco, Tucapel y Alto Biobío. “Como acciones sobresalen la elaboración de la plataforma digital para el trabajo mancomunado en torno a proyectos de infraestructura resiliente frente al cambio climático. Eso, por medio de un diplomado en materia de proyectos”, explicó la encargada del Programa y académica USS, Alina Muñoz Rojas.

Lo anterior demuestra que la Innovación Social tiene como base importante el trabajo desde y hacia las comunidades, lo que les permite desarrollarse y “se sostenga desde lineamientos de participación para lograr el bienestar comunitario”, dijo la también socióloga y magíster en Investigación Social y Desarrollo.

Semana i

Otro de los trabajos en pro de la Innovación Social es el programa “Semana i” de la U. del Desarrollo que tiene como objeto, a partir del trabajo interdisciplinario de alumnos, docentes, colaboradores y de organizaciones nacionales y regionales, desarrollar soluciones innovadoras que impacten en el entorno de agrupaciones locales.

Por ejemplo, previo a la pandemia, alumnos de la casa de estudios fueron hasta Tumbes y Caleta el Morro para conocer las inquietudes, necesidades y problemáticas en torno al ahorro de ocho emprendedores (pescadores, vendedores de mariscos, dueñas de casa con emprendimientos en proceso de formalización, propietarios de cocinerías y restaurantes). A su vez, abordaron las actividades laborales con los estudiantes para así elaborar una propuesta que se ajuste a sus necesidades, pero sin olvidar lo crucial del ahorro. 

“Luego de obtener los insumos y datos, los grupos de trabajo diseñarán y construirán el prototipo de un mecanismo que incentive el ahorro: como una campaña comunicacional, una alcancía innovadora, una aplicación, un instrumento financiero, entre otras ideas”, explicó Andrea Catalán Lobos, directora de Emprendimiento UDD.

Líderes Regionales

Otro foco que tiene la UDD es el Programa Red Bíos de la Facultad de Diseño, que es financiado por el Gobierno Regional del Biobío a través del Fondo de Innovación para la Competitividad. El objetivo de la iniciativa es fortalecer a los 30 líderes regionales para aportar e influir en el desarrollo sostenible del Biobío.

Esta red articulará espacios de networking bimensuales para la discusión, reflexión y propuesta en torno a los desafíos globales y de sostenibilidad existentes en la región. “Así como la generación de ideas de impacto territorial y fortalecer las capacidades profesionales de los agentes de cambio para innovar en el ecosistema productivo y emprendedor. Eso, gracias a una beca para cursar el diplomado en Diseño e Innovación Sostenible”, detalló Catalán. 

“La Innovación Social tiene como base importante el trabajo desde y hacia las comunidades, lo que les permite desarrollarse y se sostenga desde lineamientos de participación para lograr el bienestar comunitario”, Alina Muñoz, académica USS.

En conclusión, la Innovación Social está en boga hace varios años. La pandemia y otros hechos a nivel global demuestran que aún queda mucho por avanzar no solo respecto a los puntos mencionados, sino también contra el hambre, la contaminación, el calentamiento global, el uso y consumo responsable del agua, entre otros. Dichos problemas sociales-globales, con la Innovación Social como medio, pueden tener una pronta solución que involucre a toda la comunidad.