Educación técnica en pandemia

La contingencia sanitaria del último año y medio modificó la forma de impartir aquellas carreras con componente práctico. Desde el interior de los centros educacionales analizan este tema y las variables que surgen del obligado cambio de currículum.

Érico Soto M.

El gran desafío que representa la educación en la pandemia, obligando al desarrollo de plataformas remotas y reduciendo las actividades presenciales y prácticas, se ha manifestado a todo nivel pedagógico. Pero justamente en aquellos casos donde la formación empírica tiene el valor agregado de poner el acento en el “hacer”, como es el de la formación técnica, constituye un reto mayor para las instituciones, alumnos y docentes.

Esto porque una de las características de los centro educativos de formación técnico profesional, es su formación práctica basada en las especialidades y su modelo pedagógico por competencias laborales, golpeado por la crisis sanitaria, así como aquellas actividades que requieren terreno, talleres y laboratorios.

Jorge Villablanca, Director del Instituto Tecnológico de la UCSC, considera que la educación a distancia en modalidad virtual ha sido un gran desafío, al cual hubo que adaptarse rápidamente, en pocos meses, para pasar de volcar las clases en su totalidad por medios electrónicos. 

“Adquiere mayor importancia que el docente adapte sus recursos pedagógicos, los materiales de enseñanza, priorizar los contenidos y los recursos didácticos, tanto sincrónicos como asincrónicos, para lograr los objetivos de aprendizaje en los alumnos. Desde el ámbito de los estudiantes, han requerido desarrollar habilidades a nivel de autorregulación, autoaprendizaje, planificación de los tiempos para estudiar y para desplegar procesos de metacognición”, sostiene Villablanca.

De todos modos, el directivo señala que a pesar del desafío y los inconvenientes surgidos, se ha abierto la posibilidad de superar brechas de conectividad y trabajo con simuladores, software, salas y laboratorios híbridos y metodologías innovadoras, para no perder el objetivo principal que es que los alumnos aprendan.

“Hay que entender que la educación TP es distinta a la universitaria y tiene sus particularidades, los perfiles de egreso están determinados por las necesidades del mundo del trabajo, es decir el IT UCSC forma competencias en sus alumnos para que tengan un buen desempeño laboral, acompañado de una impronta valórica cristiana y sensibilidad social y la búsqueda de la verdad desde una óptica cristiana”, añade.

“Adelantamos las clases teóricas para que, a medida que el contexto lo permita, los estudiantes acudan de forma presencial a sus talleres prácticos”, Jorge Fuentealba, Director Sede Concepción Duoc UC.

Jorge Fuentealba, director de la Sede Concepción de Duoc UC, cuenta que la unidad académica nunca cerró en Fase 2 , por lo que los estudiantes han podido utilizar las instalaciones ya sea para resolver dudas con sus docentes, equipo de carrera, o para solucionar problemas técnicos con el Centro Tecnológico de Computación, así como facilidades  y kits de apoyo a las clases prácticas en carreras como Gastronomía, con su iniciativa “Master Chef en tu domicilio”,  o las  escuelas de Comunicación, Informática y Telecomunicaciones. 

“El foco principal de nuestro quehacer siempre son nuestros estudiantes, independiente del contexto siempre estamos modificando los recursos metodológicos a favor de sus aprendizajes y formación, por ello ante este cambio de escenario, de lo presencial a lo remoto aprovechamos las nuevas tecnologías y medios digitales como una oportunidad. La implementación de las clases virtuales sincrónicas y asincrónicas, permite que quedan grabadas en la plataforma para que los estudiantes que no pudieron conectarse o que presentan problemas de conexión, puedan revisarlas o reforzar el contenido después; adelantamos las clases teóricas para que a medida que el contexto lo permita, los estudiantes acudan de forma presencial a sus talleres prácticos”, explica Fuentealba. 

Algo similar ocurre en el Campus Arauco de Duoc UC, donde Rodrigo Viveros, subdirector académico, valora el efecto de las medidas sanitarias y el plan paso a paso y las fases en que se encuentran las comunas como constante desafío que se debe enfrentar para la realización de las clases.   

“En este contexto, la realización de clases remotas es una condición que permite avanzar, reconociendo las brechas de accesos y conectividad. Teniendo como foco el aprendizaje, debemos reconocer que el escenario de Fase 2 para las comunas de procedencia de nuestros estudiantes en la provincia de Arauco, favoreció la realización de talleres prácticos en sede, quedando en evidencia el interés de nuestros estudiantes, cuya participación es del 85% en este tipo de actividades; todo ello cumpliendo con los protocolos y aforos exigidos por la autoridad sanitaria. Escenario similar se vive con las experiencias de alternancia Dual, donde el estudiante ha podido participar de las actividades en empresas Arauco. Todo ello nos habla del interés por poder aprovechar las oportunidades y de la importancia de acceder a las experiencias prácticas”, dice Viveros.

Técnicos del futuro

El académico de la Pontificia Universidad Católica de Chile y director del Centro de Estudios Avanzados sobre Justicia Educacional UC, Dr. Andrés Bernasconi, sostiene que el futuro de la educación superior no tiene un paradigma definido, en parte por elementos endógenos al sistema de educación superior chileno, y en parte por la crisis sanitaria y la transformación política que está viviendo el país.

Con respecto a la actualidad de las instituciones de educación superior, considera que “existe cierta inquietud en el mundo universitario respecto del grado de legitimidad que tiene la institución universitaria en la sociedad”, en relación al actual sistema de títulos y grados versus lo que ofrecen las carreras técnicas.

“Los estudiantes han requerido desarrollar habilidades a nivel de autorregulación, autoaprendizaje, planificación de los tiempos para estudiar y para desplegar procesos de metacognición”,  Jorge Villablanca, Director IT UCSC.

Una visión que comparte Jorge Yutronic, consultor en gestión de ciencia, tecnología, innovación y competitividad en gestión universitaria, quien habló sobre la evolución que deben desarrollar las universidades en los nuevos tiempos, a través de su adaptación a los cambios tecnológicos y nuevos paradigmas de la educación, lugar donde las carreras técnicas tienen especial relevancia.

“Estamos viviendo unas épocas bastante singulares, en el desarrollo tecnológico y cómo están impactando a las instituciones, acelerado con el efecto pandémico. Las instituciones educacionales deben dar respuesta, porque se proyecta un cambio en el corto y mediano plazo, con nuevas plataformas”, señaló Yutronic.

Benito Barros, rector del Centro de Formación Técnica de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y quien dictó la clase inaugural del Instituto Tecnológico UCSC Sede Talcahuano, centró su presentación en el rol e importancia de la educación técnica en un contexto marcado por la pandemia, la adaptación y la necesidad de salir adelante. 

“Hay personas que tuvieron la capacidad de reinventarse y trasformar sus modelos de negocio, y pensar las oportunidades que se daban en esta crisis. Y lo hicieron bien. Necesitamos sembrar en la mente y en el corazón e nuestros jóvenes estudiantes, una semilla orientada a emprender, innovar, crear, aportar. Eso nos va a llevar a alcanzar una frontera de conocimiento estratégico que nos permita un desarrollo social, cultural, económico, en armonía y con igualdad de oportunidades”

Asimismo, Barros se refirió a la necesidad de seguir contando con técnicos calificados y formados con excelencia: “El sistema de la educación superior en Chile es tremendamente diverso. De 300 instituciones en el año 2000, van están quedando 138, con 80 de educación técnica y una tendencia a la baja. Lo cierto es que hay más profesionales universitarios que técnicos calificados. Un país crece y se desarrolla en la medida que tiene gente formada y gente desarrollada. Y con justicia, en la medida que los valores que vamos adquiriendo se complementan con el conocimiento técnico”.

Menos práctica

Pero qué ocurre durante este periodo cursado por los estudiantes de educación técnico profesional en pandemia, con menos presencialidad y por consiguiente menor cercanía con elementos del “hacer” insertos en sus respectivos planes de estudio.

Jorge Villablanca, Director del IT UCSC, señala que la pandemia nos ha obligado a desarrollar técnicas pedagógicas distintas, constituyéndose en un aprendizaje para profesores y alumnos.

“Los contenidos que requieran presencialidad para la formación de las competencias, tales como laboratorios, talleres, campos de práctica, trabajo en terreno y otros, se han ido difiriendo en el tiempo, producto de las restricciones sanitarias y los aforos, el proceso de actividades prácticas irá más lento, pero la institución garantiza estándares de calidad, lo cual implica dictar todas las horas prácticas correspondientes, cuando las condiciones sanitarias así lo permitan”, indica Villablanca.

Jorge Fuentealba, de Duoc UC Concepción, señala que se han tomado todas las medidas para que los alumnos adquieran las competencias que su formación requiere: “Desde que salimos de fase uno, hemos retomado los talleres presenciales. A la fecha tenemos alrededor de 750 personas en sede, 150 colaboradores y 600 estudiantes realizando distintos talleres de acuerdo a su especialidad. Por ejemplo, los estudiantes del área del Turismo realizan sus salidas a terreno previa toma de exámenes PCR, adaptamos nuestro casino para que los estudiantes del área gastronómica retomen sus actividades en el “Restaurant didáctico”, los estudiantes de la Escuela de Ingeniería área mecánica retomaron sus taller con la implementación adicional de un vehículo híbrido que presenta un mayor desafío y plus a su especialidad, la Escuela de Salud implementó el hospital virtual, aprovechando instancia de práctica en sede, para tener la experiencia de realidad virtual inmersiva, que ha permitido disminuir el tiempo de práctica 3 en servicio de Pediatría”.