Lo que viene para la Convención Constitucional tras las elecciones

Camino de elaboración de la nueva Constitución apunta sus próximos pasos después de una elección marcada por la irrupción de fuerzas independientes por sobre los bloques políticos tradicionales.

Érico Soto M.


El camino hacia una nueva Constitución cumplió su hito más relevante con la elección de los 155 constituyentes, quienes tendrán nueve meses para elaborar una nueva Carta Magna (prorrogables por tres meses más). Un abanico diverso de ganadores electos, llamados a trabajar y encontrar consenso en las diferentes comisiones y redactar el documento que finalmente será sometido a un plebiscito de salida, donde la ciudadanía podrá aprobar o rechazar el texto redactado por la Convención.

El camino encontrará su primer desafío en la regulación necesaria para dar contexto a su trabajo, que partirá por elegir al presidente y vicepresidente de la Convención, con un reglamento de funcionamiento que será la carta de navegación de todo el período, y que podría llevar un par de meses de discusión para definir cómo va a funcionar.

“Los integrantes deben discutir y presentar un reglamento, de regulación interna. La manera cómo va a operar, el debate, la estructura interna, van a ser clave para el desarrollo de la formulación del proyecto constitucional. Los cargos que se deben elegir (presidente y vicepresidente) van a tener roles importantes, porque van a establecer la dinámica interna del trabajo”, señala Mauricio Rubilar, académico de la Facultad de Comunicación, Historia y Ciencias Sociales de la UCSC.

Otra palabra que destaca Rubilar es el “consenso”, a partir del acuerdo político de noviembre del 2019, firmado por casi todos los partidos políticos de Chile, que estableció reglas y quórum, definiendo que las decisiones se puedan tomar con aprobación de dos tercios.

Autorregulación

Sobre el trabajo que realizarán los integrantes, la abogada de la UCSC Valeska Opazo sostiene que existirá cierta libertad de los convencionales para poder establecer su propia orgánica y los procedimientos que van a utilizar.

“Tendrán una autorregulación y libertad para proceder, razón por lo que será muy importante lo que diga el reglamento, porque va a mostrar si es un proceder flexible o estricto, si va a tomar en cuenta la opinión ciudadana, y si potencia esta posibilidad de llegar al acuerdo de los dos tercios. Eso debería ocurrir y garantizar materias sobre las cuales habrá consenso social”, afirma la académica de la Facultad de Derecho UCSC.

En caso de que se apruebe la propuesta, el país tendrá una nueva Constitución y el texto de 1980 será derogado. En cambio, en caso que se rechace, seguirá vigente la actual Carta Magna.

Conformación

Las elecciones del 15 y 16 de mayo arrojaron resultados alejados de la mayoría de los pronósticos, tanto en las elecciones municipales, de gobernadores, y sobre todo convencionales. Irrupción de fuerzas independientes y sonoras derrotas de bloques políticos tradicionales marcaron una tendencia que se proyecta en los ocupantes de los 155 escaños que redactarán la nueva Constitución.

Violeta Montero, Doctora en Sociología de la U. de Concepción, considera que el resultado es una señal de cambio y reconfiguración del mapa político de Chile, con factores como el éxito de candidatos independientes y menor representación de los conglomerados tradicionales. 

“Una de las noticias que más ha impactado a los miembros de la coalición es la derrota electoral de la derecha o del pacto Vamos por Chile, que en particular logró sacar solamente 37 convencionales constituyentes de un total de 52 esperados, para alcanzar un tercio del total. Con este número, no están en condiciones de establecer vetos absolutos a los temas o discusiones que se vayan a proponer en la Asamblea Constituyente, y en ese sentido las posibilidades de cambios son mucho mayores con esta tendencia hacia la izquierda, que es la que finalmente quedó representada a través de los independientes y también del triunfo en listas como Apruebo Dignidad, la Lista  del Pueblo, la lista de la Nueva Constitución, entre otras”, señala Montero. 

“Las posibilidades de cambio son mayores con esta tendencia hacia la izquierda, que es la que finalmente quedó representada a través de los independientes”

Violeta Montero, socióloga U. de Concepción

Otros factores de cambio que apunta la socióloga de UdeC, son la participación electoral de mujeres y la paridad que se establecerá en el órgano constituyente, así como representantes de pueblos indígenas “que también tendrán una voz en la discusión sobre nuestro país y su futuro”.

Incertidumbre

Raúl Jara, cientista político de la U. del Desarrollo y Master en Democracia y Gobierno, destaca haber presenciado un resultado histórico, más allá de una rotunda derrota de la centroderecha, pero que genera un desafío social y una incertidumbre por el panorama que se abre en la nueva configuración. 

“Hubo grandes perdedores, más que ganadores. Y no veo una lectura clara de lo que Chile y los chilenos quieren. Esto llama a una reflexión profunda, de todos, acerca de lo que queremos construir como sociedad. Y encontrar bases de acuerdo y líneas comunes. El desafío de escribir una constitución, va desde el modelo institucional, los derechos fundamentales, cívicos, políticos, pero por sobre todas las cosas, el desafío es saber qué sociedad vamos a construir y en base a qué valores”, sostiene Jara, agregando que “la Constitución es la casa de todos y todas, y tiene que tener todas las voces representadas. Es por eso que las constituciones deben ser mínimas, con lo justo y necesario, las bases institucionales muy claras, los derechos, el tipo de estado, de institución. Y para eso se necesitan acuerdos, que es el gran desafío por lograr”.

En tanto, Lucas Serrano, director de Administración Pública Advance de la Universidad San Sebastián, coincide en que se trata de resultados complejos, porque no responden a lógicas tradicionales de cómo se ha formulado la clase política: “Es muy distinta a todos los congresos que hemos tenido, desde el regreso a la democracia, y claramente aún nos queda por definir una materia bien importante como es el reglamento interno, que va a ser la primera gran batalla”.

Asimismo, señala que los resultados del proceso constituyente reflejan la realidad hoy de lo que es Chile, más allá de la baja votación, con distintas visiones y entidades representadas para sumarse a la construcción de la Carta Magna. 

“Es otra realidad, y no simplemente los clivajes, pues no se responde a la lógica de izquierda versus derecha: hay otros temas que subyacen al momento de votar, lo que nos da una Constitución tan diversa, que nos va a poner el gran problema y trabajo de lograr formas de conversar y ponerse de acuerdo a un plan variopinto de visiones que no necesariamente lo suelen hacer en otras instancias, pero está el llamado a hacerlo”, explica Serrano.