Rocío Cantuarias: “Mis alumnos me han dicho que le pongo pasión a las clases”

Directora de la Corporación Desarrolla Biobío, en el ámbito profesional divide su vida entre las clases en la UdeC, UDD y UNAB, y el ejercicio libre de la profesión.

Por Cecilia Díaz

– ¿Con qué imagen relacionas tus momentos de mayor felicidad en la infancia?

– Con una imagen de infancia feliz siempre con mis hermanos.

– ¿Eras más regalona de tu papá o mamá?

– Era, soy y seré regalona de ambos. 

– ¿Fuiste muy sobreprotegida por ser la única mujer de tres hermanos?

– No, al contrario, siempre fui “una más” del grupo de primos y hermanos hombres.

– ¿Te afectó la exposición de tu papá, el ex senador Eugenio Cantuarias, como figura pública?

– Sí, me afectó. Contribuyó a forjar mi carácter, me hizo admirar, en alguna medida, a las personas que tienen vocación de servicio público y a conocer realidades distintas a la mía. Las cosas negativas de su exposición pública se me olvidaron… 

– ¿Te interesaba la política en la adolescencia?

– Siempre me ha interesado la política, porque es la forma que tenemos de organizarnos como sociedad, creo que a todos nos interesa. Lo que no me gusta es la forma como muchos parlamentarios, autoridades y activistas desempeñan sus funciones (o incluso no las desempeñan). 

Siempre estudiosa

– ¿En qué aspectos influyó el Colegio Alemán en tu personalidad?

– Influyó inculcando perseverancia, autodisciplina y excelencia.

– ¿Eras buena alumna?

– Sí, siempre estuve entre las mejores notas, en la Universidad también, a punta de mucho esfuerzo eso sí, nunca me saqué buenas sin tener que estudiar harto.

– ¿Por qué decidiste estudiar Derecho?

– Porque tenía más talento para las ciencias sociales que para las exactas y pensaba que la carrera sería una buena herramienta para desenvolverme en distintos campos y áreas en la vida profesional. 

 – ¿Algún académico que te haya marcado en la UdeC?

– Muchos a los que sigo admirando muy profundamente. De los que han partido, creo que a la profesora Emilfork nunca la olvidaré, porque enseñaba materias complejas en forma sencilla. A los profesores García, Oberg, Abuter y Ramos también los recuerdo con mucho cariño.

– ¿Qué te llevó a dedicarte al Derecho Tributario?

– Lo desafiante de los problemas que hay que resolver, lo interdisciplinaria de esta área y lo necesario que es estudiar casi todos los días. ¡No hay como aburrirse!

– ¿Cuál es tu fortaleza como profesora?

– Habría que preguntarles a mis alumnos, pero me han dicho en las evaluaciones docentes que le “pongo pasión a las clases”.

Mamá de adolescentes

– ¿Has debido sacrificar vida familiar por desarrollarte profesionalmente?

– En mi familia nos consideramos un equipo, así que, si se hacen sacrificios, es porque todos estamos de acuerdo y conscientes de que el desarrollo estudiantil y profesional de cada uno, nos hace felices a todos. 

– ¿Qué tan cerca estás del feminismo?

– Muy cerca del feminismo, pero muy lejos de la lógica de explotadas y explotadores.

– ¿Qué es lo más complejo de ser mamá de dos adolescentes?

– Nada tan complejo, pero sí algunas veces, la preocupación de que estén bien y lleguen sanos y salvos a la casa.

– ¿Qué sueñas para tus dos hijos?

– Que sigan siendo buenas personas y que pongan todas sus capacidades a disposición de sus objetivos, sueños y otras personas.

Flamenco y Netflix

– ¿Practicas algún deporte?

– Bailo español, flamenco, desde que era una niña y voy al gimnasio a correr, si cuenta como deporte…

– ¿Te gusta cocinar? ¿Cuál es tu especialidad?

– No me gusta mucho cocinar y cuando lo hago, casi siempre por obligación, los comensales encuentran que tengo buena mano.

– ¿Qué libro es imprescindible en tu vida?

– Salvo la Biblia, no hay ninguna obra a la que pueda darle este calificativo, ¡aunque hay muchas que hay que leer!

– ¿Algún viaje inolvidable?

– Todos los viajes tienen su gracia, en cualquier parte uno lo pasa bien, sobre todo con buena compañía. 

– ¿Tienes algún pasatiempo?

– Ver series en Netflix.

– ¿Qué enseñanza te ha dejado la pandemia?

– La inmensa capacidad de resiliencia que tenemos los seres humanos.

– ¿Has sentido miedo en estos meses de crisis sanitaria?

– Miedo no, sólo preocupación por la irresponsabilidad de muchos y los efectos nefastos de algunas malas decisiones que se han tomado.

– ¿Qué necesita la región para alcanzar el anhelado desarrollo?

– Mayor coordinación y descentralización, además de mucha más generosidad en esforzarnos todos por el bien común regional (autoridades, sociedad civil, etcétera)

– ¿Cuál es hoy tu mayor desafío?

– En lo profesional, seguir trabajando con el equipo de grandes personas que me rodean y aportan. Y en lo personal, que mi familia siga sana y unida, como siempre.

– ¿Cómo te proyectas en 20 años más?

– Seguir rodeada de la gente que quiero, amigos y familia.