Vecinos de cerro Chepe aplican pionero sistema de captación de aguas: Doblan la mano a la escasez hídrica

A través de proyecto implementado por el Centro Regional de Estudios Ambientales (CREA) de la UCSC, familias de campamentos penquistas logran diversificar obtención del recurso.

Érico Soto M.

El contexto de esta iniciativa no es otro que el de la escasez del agua en la era del calentamiento global. Tomando como ejemplo ideas exitosas aplicadas en diversos lugares del mundo, en que la sequía y los requerimientos alimentarios hacían necesaria una respuesta urgente, el proyecto de captación de aguas para utilización doméstica desarrollado por el Centro Regional de Estudios Ambientales (CREA) de la UCSC, otorga ayuda a 38 familias de campamentos del Cerro Chepe de Concepción.

Se trata de “Aqualluvia: Agua para campamentos”, ejecutado por la Casa de Estudios penquista y con financiamiento Innova Fosis 2021. El desarrollo de este método de acumulación de agua implica un sistema tecnológico de bajo costo que aprovecha la infraestructura disponible en las viviendas, tomando como área de captación las techumbres y canaletas, permitiendo capturar agua que se almacena en estanques acumuladores, conservando el vital elemento y con un proceso de filtro y limpieza que evita su contaminación.

Para desarrollar el proyecto, el equipo de CREA se sirvió de las experiencias en programas similares, pero aplicados al sector agrícola, específicamente en el secano interior de Itata, como Ránquil y Portezuelo, donde se lograron acumular entre 60 mil a 100 mil litros de agua, para utilización en cultivos agrícolas y uso familiar en invernaderos de hortalizas y flores.  El éxito alcanzado en esta zona de Ñuble, donde el agua debe abastecerse a través de camiones aljibe y pozos profundos o vertientes, permitió migrar la iniciativa a requerimientos urbanos.

“Hace ya mucho tiempo llevamos una mega sequía en la zona central del país, y que está teniendo efectos en la zona centro sur, desde Maule hacia el sur, causados por las bajas precipitaciones y también los efectos del cambio climático. El recurso va escaseando y a la vez, la gestión del agua que se venía haciendo en el sector agrícola, de consumo humano, y de cualquier industria, venía siendo la misma durante mucho tiempo, pero hay un espacio donde el ser humano tiene mucha responsabilidad en el uso del agua. Entonces, han surgido algunas tecnologías que tratan de utilizar capturar aguas lluvias como fuente de recurso, para hacer frente y mitigar esta escasez hídrica en algunas zonas”, explica Robinson Sáez, Director de Formación Continua y Servicios de la UCSC y coordinador del proyecto. 

Del campo a la ciudad

La novedad de la iniciativa es que pasó de ser un proyecto piloto aplicado en agricultura, a una realidad en un sector urbano, donde el agua puede ser utilizada para fines no potables, contribuyendo a la economía doméstica, cuidado del medioambiente y diversificación del origen del recurso, en sintonía con medidas ejecutadas en todo el mundo para mitigar el efecto del cambio climático.

“Lo que hicimos fue implementar en zonas urbanas estos sistema de acumulación, que teníamos probados en zonas agrícolas, entendiendo que a ese nivel las áreas de captación de aguas lluvias en estanques nos permitía llegar a volúmenes de 100 mil litros, que le sirven a un agricultor para un invernadero, y que le ayuda bastante a enfrentar un periodo de sequía. Probamos este sistema en Florida, a través de techos e inclinación, donde llegamos a acumular cerca de 60 mil litros para un invernadero de flores de una agricultora. Y vimos que era posible implementar esa tecnología en zonas urbanas”, agregó Sáez.

“Probamos este sistema en Florida, a través de techos e inclinación, donde llegamos a acumular cerca de 60 mil litros para un invernadero de flores de una agricultora”. Róbinson Sáez, Director de Formación Continua y Servicios de la UCSC y coordinador del proyecto.

La idea se materializó por medio de la convocatoria de Innova Fosis como proyecto postulado en el área de servicios básicos para campamentos del Cerro Chepe de Concepción, acumulando hasta 3 mil litros de agua por familia. La implementación se realiza en estanques de 1500 a 3000 litros, aprovechando la pendiente de las techumbres, a través de canaletas y con un proceso de filtro y limpieza para evitar contaminación, permitiendo destinar el agua para labores domésticas como lavado de ropa, loza, riego, y no teniendo que hacer uso del agua potable, disminuyendo costos y recursos. El trabajo con los vecinos de los campamentos se oficializó con un acta de compromiso de trabajo colaborativo, firmado por representantes de la UCSC, Fosis Biobío y Cerro Chepe.

Labor social

La dirigenta del sector, Evelyn Gaete, explicó que “todos los años tenemos problemas por los incendios, sobre todo las familias que viven a los pies del cerro. Este es un proyecto que nos va a ayudar mucho en ese sentido, al contar con estanques de agua, porque hasta ahora para conseguir agua hay que bajar del cerro y traerla con bidones, y la mayoría de los vecinos son personas de edad”.

Cristhian Mellado, Rector de la UCSC, destacó “la política pública que hace unir los esfuerzos estatales poniendo los recursos y los desafíos para que nosotros, como Universidad, podamos postular y ofrecer soluciones. Esta es una oportunidad para poder aportar a las necesidades que tiene la comunidad. Con Aqualluvia estamos ayudando a las familias a recolectar el agua, y queremos poner a disposición todas nuestras capacidades técnicas y académicas en este proyecto, como un ejemplo de que la Universidad puede atender los problemas reales de las personas que viven en el territorio y demostrar nuestro compromiso social”.

El director regional de Fosis Biobío, Joaquín Eguiluz, agregó que “ponemos a disposición fondos concursables para que la academia y la sociedad civil postule y proponga nuevas soluciones para hacernos cargo, en este caso, de los campamentos. Este proyecto va a permitir cosechar agua lluvia para que sea utilizada por todas las familias del cerro Chepe, incluso para estar preparados para incendios”.

Agua limpia y saneamiento

En la práctica, el proyecto incluirá correcciones a los techos de las viviendas y la instalación de filtros en las canaletas. Además, se busca que los sistemas sean de fácil implementación y mantención para las familias. La iniciativa responde al Desafío Acceso a Servicios Básicos de Innova Fosis 2021, con el adjudicó $50 millones de pesos para la ejecución en siete meses, y se enmarca en las directrices de innovación y vinculación asociadas al ODS 6 “Agua limpia y Saneamiento”.

“Este es un proyecto que nos va a ayudar mucho en ese sentido, al contar con estanques de agua, porque hasta ahora para conseguir agua hay que bajar del cerro y traerla con bidones, y la mayoría de los vecinos son personas de edad”, Evelyn Gaete, dirigente vecinal.

“Ellos entienden que pueden diversificar la fuente de agua, y reducir los costos por uso de agua potable. Si bien tienen conciencia que tienen que cuidar el recurso agua, también ellos ven esto como una oportunidad para aprender otras cosas, cuidar el medioambiente, lo que también hemos trasmitido a través de talleres y entienden que la Universidad es un aliado para ellos”, agregó Róbinson Sáez. 

La novedosa iniciativa espera ser replicada en otros contextos y centros urbanos del país, siendo observada por especialistas y presentada ante representantes de entidades de Desarrollo Social y Vivienda. Además de especialistas de CREA, también trabajan académicos de la Facultad de Medicina UCSC, para enseñar la utilización de alimentos, calidad de agua, y generando un entorno virtuoso en función del proyecto.