Transformación Digital: un paso importante (y vital) para las pymes

Diferentes expertos en tecnología explican la transformación digital y lo que implica aplicarla en las empresas. Además, detallan cómo sacarle provecho para que las empresas destaquen y cuáles son los errores que tienen que evitar para que la marca y su reputación no desaparezcan.

Matías Sánchez V.

Subirse al carro de la tecnología para seguir manteniendo las ventas y los clientes fue algo que muchas empresas intentaron hacer en la pandemia. Durante dicha transformación digital, algunas de estas pymes cometieron errores como solo crear un sitio web o gestionar redes sociales, sin antes interiorizarse en este mundo que puede llevarlas al éxito o al cierre anticipado de sus operaciones. 

Pero, ¿qué es la transformación digital y cómo cambia la manera de hacer las cosas en una organización? Según Red Hat, principal proveedor mundial de soluciones empresariales de código abierto, la transformación digital se define como: “lo que sucede cuando las empresas adoptan nuevas e innovadoras maneras de hacer negocios con base en los avances tecnológicos. Es el proceso de cambiar algo por completo con herramientas digitales y describe la adopción de la tecnología y los posibles cambios culturales como medios para mejorar o reemplazar los recursos existentes”.

También existe otro concepto que muchas personas, de manera errada, visualizan como sinónimo: “la digitalización”. Según Luis Angulo Mura, coordinador de Innovación y Tecnología de la U. San Sebastián sede Concepción, se refiere a la automatización o digitalización de un proceso en particular para “hacerlo más económico, rápido o atendible de manera remota. De hecho, lo asocian con tener una web, redes sociales o mail y, por ende, no distinguen mayor valor en aquello”, asegura.

Respecto a las ventajas que tiene la transformación digital, esta permite a las empresas y organizaciones competir de mejor forma en su entorno, “Por tanto, la productividad aumenta, la empresa se mantiene vigente y puede sobrevivir en el largo plazo para responder a las demandas de sus clientes o usuarios. También, genera nuevas oportunidades de negocios”, explica Lily Sembler Villagra, académica de la carrera de Ingeniería Comercial USS.

Mitos y cambios

Este cambio requiere de un proceso transversal en las diferentes unidades y procesos de una organización. Eso, porque el mantenerse vigente involucra una alta inversión económica, humana y de tiempo. También, implica derribar ciertos mitos que atascan o dificultan una correcta integración de la transformación digital.

“Cuando se habla del uso de herramientas tecnológicas, las personas lo asocian a perder su trabajo o ser reemplazados por máquinas. Cuando lo que hace es facilitarle la vida al ser humano. De hecho, se ha demostrado que intentar reemplazar a las personas en todos los procesos de una empresa (no importa su tamaño) se termina fracasando porque la tecnología sin personas no funciona y viceversa”, argumenta Andrés Fuenzalida Cobos, Chief Marketing Officer de Eskuad, empresa penquista especializada en facilitar procesos para quienes trabajan en terreno.

Vista como una aliada, sus beneficios están orientados a automatizar y simplificar los procesos repetitivos de una empresa. “Además, modifica la forma de trabajar de las personas, quienes pierden la dependencia del espacio físico permitiendo descentralizar los puestos de trabajo. La organización visualiza de manera más tangible la relevancia que tienen los datos y cómo se manejan, permitiéndoles extender sus fronteras de quehacer habitual, generar modelos predictivos, mejorar la calidad de la información para así, agilizar la toma de decisiones”, detalla Luis Angulo, magíster en Comunicación Estratégica y Negocios.

“Es un gran error pensar que un emprendedor debe estar presente en todas las redes sociales para tener éxito. Por el contrario, debe concentrare en los canales donde pasa más tiempo su público objetivo”, Lily Sembler, docente USS.

Como vemos, la transformación digital supone un desafío para la cultura organizacional, ya que significa un cambio transversal en las distintas áreas, procesos y productos. “Necesita una reinvención que también pasa por los trabajadores, quienes tienen que desarrollar nuevas habilidades. Eso puede provocar resistencia al cambio, desmotivación y estrés. De ahí, que es necesario que haya un liderazgo que entienda que el clima laboral puede resentirse si no hay una colaboración efectiva entre los equipos de trabajo y un discurso claro de los beneficios que conlleva este cambio”, afirma Lily Sembler, máster en Neuromarketing.

Sectores beneficiados

Como sabemos, todas las empresas y negocios han tenido que incorporar herramientas que les ayuden a enfrentar esta pandemia de la mejor manera posible. Y si bien todos pueden subirse a este carro de la transformación digital, existen sectores que se benefician mejor y más rápidos que otros. Por ejemplo, las del comercio electrónico.

“Muchas empresas se subieron al carro de la tecnología para seguir manteniendo sus ventas, por lo tanto, durante la pandemia hubo un auge en el desarrollo del e-commerce. En esa misma línea, se fortalecieron mucho las plataformas de pago en Chile y se optimizó el proceso de distribución de las compras”, indica Andrés Fuenzalida.

Otros ejemplos que destaca el también máster en Comunicación Estratégica fue el uso de códigos QR en restaurantes. Asimismo, menciona la manera de ordenar la comida a través de una aplicación sin tener contacto con el mesero para que simplemente traigan el pedido a la mesa.

No obstante, el turismo ha sido uno de los sectores más golpeados y, probablemente, más rezagados en el proceso de transformación digital. “Eso se debe a que son negocios que dependen de que las personas vayan y no pueden hacerlo. Por eso, las empresas o emprendimientos que más se han beneficiado con esta transformación digital han sido todas aquellas que trabajan con productos o servicios que pueden ser consumidos desde el hogar”, dice Fuenzalida.

Redes Sociales

Hoy contamos con redes sociales que permiten apalancar todos los esfuerzos de comunicación y marketing, independiente del tipo de negocio y la industria donde se encuentre. Por eso, es fundamental establecer un objetivo desde el principio, ya que determinará cuál es la red, el formato, frecuencia y mensaje correcto con el que las empresas se quieren comunicar. 

“Es un gran error pensar que un emprendedor debe estar presente en todas las redes sociales para tener éxito. Por el contrario, debe concentrare en los canales donde pasa más tiempo su público objetivo, ofrecerle contenido de interés, mostrar datos de contacto efectivos y mantener una comunicación rápida y amena. Además, se debe poner atención a las imágenes y videos que se publiquen, los cuales deben ir acompañados de un lenguaje claro, afín al público y que respete la ortografía”, señala la periodista Lily Sembler.

Pero atención, cada uno de estos esfuerzos que se ponen en las plataformas deben ir conectadas con lo que están buscando esas personas cuando navegan por una determinada red social. “Facebook entrega el poder de la recomendación, ya que tiene mayor credibilidad un contenido cuando se comparte entre personas que se conocen. Esta red apunta a personas sobre los 35 años. Si se está buscando venderles a personas más jóvenes, una buena plataforma es Instagram o Tiktok”, puntualiza Andrés Fuenzalida.

Evitar errores

Pese a estas recomendaciones, un aspecto que no deben olvidar los emprendedores es que eviten caer en la ansiedad de estar en todos lados. “Eso no implica que no tengas la propiedad o el link en todas las redes sociales, no importa que no las uses porque no sabes si en el futuro las usarás. Y necesitas ganarte tu posición dentro de la red para que puedas ser encontrado de mejor manera y siempre relacionado a tu nombre”, aconseja Andrés Fuenzalida.

Otro tip es no crear contenido con solo fines comerciales, sino publicar uno interesante y que conecte con los clientes, sus dudas, dolores o necesidades. “La idea es ir revisando las estadísticas para ir conociendo también quién los está siguiendo, cuáles son los contenidos o formatos escogidos, y la hora en que lo hacen. La gran virtud de las redes sociales es que todo es medible, por tanto, la gestión desde la analítica de datos es fundamental, no solo la cantidad de seguidores” asevera Luis Angulo, académico USS.

“No necesariamente tener un millón de likes hará que vendas. Por eso, deben preguntarse si prefieren tener esa cantidad de “me gusta”, pero solo dos personas que compren o tener solo 10 me gusta y que esas 10 compren”, Andrés Fuenzalida, Chief Marketing Officer de Eskuad.

En este último aspecto coincide el periodista Andrés Fuenzalida, quien llama a los emprendedores a darse cuenta de que lo que buscan es tener más consumidores, no mayores influencers. “No necesariamente tener un millón de likes hará que vendas. Por eso, deben preguntarse si prefieren tener esa cantidad de “me gusta”, pero solo dos personas que compren o tener solo 10 me gusta y que esas 10 compren. Una vez que se entiende eso, se logra identificar la comunidad que necesitas para tu negocio”, afirma.

Finalmente, uno de los últimos consejos para cuidar la reputación es preocuparse por la experiencia del consumidor y responder sus dudas. “Una persona enojada le dice a nueve personas de su enejo y eso hace que tengas menos clientes. Mientas que una feliz a tres personas. Por tanto, deben plantearse qué es más caro, mantener a un cliente o ganar uno nuevo”, plantea Andrés Fuenzalida.

Tips digitales 

Felipe Galvis Osorio, director de Social Media, Analytics y Paid Media de PALM ERA Marketing, asegura que es clave para las pymes tener claro su user journey: “Un mapa mental con todos los pasos que los usuarios toman para conocer la empresa, mostrarse interesados con ella, realizar una compra y posteriormente fidelizarse con una marca para recomendarla”.También aconseja tener un sitio web por las siguientes razones:

•Tenemos control total sobre el contenido, por lo que podemos comunicar nuestros productos y servicios de una manera personalizada y que mejor se adapte a nuestro negocio.

•No dependemos de las reglas impuestas por terceros (LinkedIn, Facebook, Twitter y demás RRSS tienen sus reglas sobre qué contenido se puede comunicar y cómo).

•Podemos captar datos de una manera directa y sin depender de bases de datos de terceros.

•Se pueden vender productos y servicios sin pagar un % adicional.