Profesores: héroes de las clases on line

2020, el año en donde los docentes rindieron la prueba más grande de su carrera: Enseñar de la noche a la mañana desde su casa, aprender a usar una plataforma virtual y conectarse todos los días con sus alumnos a través de una pantalla.

 

Jesica Maichin V.

Sin duda el área de la educación ha sido una de las más golpeadas por la emergencia sanitaria del COVID-19, ya que, a pesar de las severas restricciones a la movilidad de las personas, se debía cumplir con la exigencia de la enseñanza-aprendizaje de los estudiantes. 

El problema de la adaptación a la plataforma virtual, familiarizarse a los micrófonos silenciados, los compartir pantallas, y los “enciendan la cámara por favor”, así como el tema de habilitar un espacio del hogar en tiempo record para trabajar, fueron los desafíos que debieron enfrentar miles de profesores a la hora de volver a hacer clases.

Efectos en la salud mental

Una encuesta realizada por Elige Educar, arrojó que un 77% de los profesores del país afirmaba “estar estresado” o “muy estresado”, en relación a la educación a distancia. El sondeo contó con la participación de más de 4 mil docentes provenientes de todos los niveles de la educación.

Asimismo, evidenció cifras aún más desalentadoras: 87% padeció agobio o tensión, 83% sufrió alteraciones del sueño, 72% tuvo dificultad para disfrutar de sus actividades diarias, 67% sintió disminución de su felicidad y un 62% experimentó falta de concentración.

La psicóloga de la Universidad de Concepción, Andreina Lagos, se refiere al tremendo desafío que es entender este nuevo escenario educacional. “La mayoría de los profesores trabaja desde sus casas y lo que enreda más su escenario laboral. En un sistema que es nuevo y que afecta a la cercanía, implica tener varias habilidades que a lo mejor ellos no tenían desarrolladas, habilidades para planificarse de manera distinta, por ejemplo. La atención es la función ejecutiva que más se ha visto tocada por la pandemia”, sostuvo. 

De igual forma hace especial hincapié en el estrés laboral y la peligrosidad de no atender esa situación a tiempo. “La persona estresada altera sus funciones biológicas, del sueño, la alimentación, y el funcionamiento relacional; rinde menos y su desempeño laboral baja, siendo incapaz de descansar lo suficiente, lo que genera que nunca se desconecte realmente del trabajo y eso luego del estrés, puede desencadenar que la persona desarrolle alguna sintomatología en salud mental, como trastornos depresivos o del ánimo”, enfatiza la profesional.

“Present Miss”

Yezabel Gutiérrez (47) es educadora de párvulo bilingüe y trabaja hace 25 años en el Colegio Bilingüe The Wessex School, en donde aplican el método Montessori. 

Actualmente trabaja desde la sala de clases con sus alumnos que hoy asisten presencialmente. No obstante, aún quedan algunos en sus casas, por lo que diariamente, mediante el computador que está implementado en el aula, se conecta con ellos. Por media hora, el curso nuevamente está completo. Se saludan, cantan y juegan. Luego los niños en línea se desconectan y los demás siguen con su rutina.

A las 12.30 tienen otra conexión. En total, los niños que están desde sus casas se conectan 1 hora al día y los que están en la sala de clases están media jornada. Este sistema va rotando cada semana, los niños en modalidad online vienen a clases presenciales y viceversa. 

“El año pasado, fue súper agotador, teníamos que hacer clases 30 minutos al día, pero era la media hora más productiva que te puedas imaginar, como educadoras de párvulo tenemos súper claro que los niños aprenden a través de los sentidos y ese es el piso, por lo tanto, teníamos que ser creativos, en esta etapa ocurren las principales conexiones neuronales, fue mucho ensayo y error, tuvimos que usar todo nuestro ingenio”, indicó

Por lo demás, la educadora, tenía la sensación de estar exponiendo su espacio íntimo y de estar trabajando todo el día, sin desconectarse en ningún momento. Incluso debido a la sobrecarga laboral, comenzó a presentar problemas de salud, llegando al cardiólogo por una subida de presión “El cardiólogo me pregunto a que me dedicaba y le contesté que era profe, a lo que me respondió que no se trataba de hipertensión, sino de estrés”, sentenció. 

A mediados de junio, los niños de a poco fueron retornando la presencialidad. En ese momento pudieron comprobar felizmente que, si estaban aprendiendo, incluso un poco más de lo que ella esperaba.

Sara Barrera (66) lleva 44 años ejerciendo como profesora en educación básica y diferencial y 3 años bajo el cargo de Directora en el Colegio Thomas Jefferson de Hualpén.

Desde que comenzó la pandemia, ha debido enfrentar la sobrecarga laboral de cerca. No hay profesores de reemplazo. Frente a esta situación, decidió seguir dando la pelea: Desde que comenzó la pandemia, también está haciendo clases online. Incluso fue la primera en hacer cápsulas educativas a través de la plataforma de Facebook del colegio, “tenía que atreverme y dar el ejemplo a los colegas”, acotó.

Sin embargo, además de las variadas problemáticas de sus alumnos, como la desmotivación, se suma que varios de sus profesores han tenido que cesar en sus labores. En su mayoría son profesoras –relata Sara- que además de su trabajo, deben cumplir con su rol de dueña de casa y de mamá, varias de ellas tienen hijos pequeños. 

“La crisis en cuanto a los aprendizajes es grave, los niños no están aprendiendo lo que deberían aprender, en el tiempo que les corresponde y eso es perjudicial a nivel cognitivo”, declaró la Directora. 

Ignacio Riffo Pavón (33) se desempeña como docente universitario hace 2 años, impartiendo clases de teorías y enfoques de la comunicación y estrategias discursivas en la misma área. 

“Ha sido desafiante tener que trasladar las clases presenciales a través de una pantalla, no tanto por mí, sino por el alumnado, me preocupa mucho, poder captar su atención, que puedan enganchar con lo que digo, por lo que doy lo mejor de mí, para hacer mis clases dinámicas”, dice Ignacio.

A la hora de evaluar el conocimiento de su alumnado, enfatiza que independiente si la clase es online o presencial, lo que importa son las maneras en que el profesor transmite el conocimiento, en su caso, trabaja desde la reflexión del estudiante.

Retomar la normalidad, sin desatender la realidad

El pasado lunes 10 de agosto, el Ministerio de Educación reveló que 10.397 establecimientos educaciones ya retomaron las clases presenciales, correspondiendo al 68% del total nacional.

“Los profesores tiene que tratar de buscar apoyos familiares y organizar su tiempo de mejor manera, la planificación ayuda mucho a reducir la demanda laboral, así como también cuidar la alimentación, los ritmos biológicos y hacer una buena higiene del sueño y en lo posible hacer algún deporte”, Andreina Lagos, psicóloga.

A pesar de que, no hay nada como retomar la presencialidad, aún se debe tener especial cuidado y no descuidar la salud mental.

“Los profesores tiene que tratar de buscar apoyos familiares y organizar su tiempo de mejor manera, la planificación ayuda mucho a reducir la demanda laboral, así como también cuidar la alimentación, los ritmos biológicos y hacer una buena higiene del sueño y en lo posible hacer algún deporte”, señaló la psicóloga Andreina Lagos respecto a cómo manejar la sobrecarga y el estrés laboral.