Maternar desde el confinamiento

En la sala de maternidad, no hay flores. Tampoco visitas. Y yo, no sé mudar a mi bebé, no sé darle pecho y sacarle los chanchitos. No hay nadie. No está ni mi pareja, ni mi mamá, ni mi tía, ni mi abuelita, ni mi amiga. Más encima, quiero ir al baño, pero cada vez que dejo a mi guagua en la cuna, llora. Entonces decido aguantarme hasta que venga la enfermera. Aparece por fin, quiero pedirle ayuda, pero no alcanzo ni a terminar la frase, cuando me dice fuerte y claro: “Por favor, póngase la mascarilla”. 

Jesica Maichin V.

Ser madre por primera vez es como subirse a una montaña rusa y no todas las montañas rusas son iguales. Hay unas enormes, otras más chicas, algunas son seguras, otras más o menos, y en el peor de los casos te subes a una que justo en plena función, sufre considerables desperfectos y no te queda otra que aguantar boca abajo hasta que te rescaten.

Si la montaña rusa no graficó bien esta idea, imagine que lo invade un torbellino de cambios físicos, emocionales, psíquicos, hormonales y hasta cerebrales y, que no tiene tiempo siquiera para procesarlos, porque debe entregarse en cuerpo y alma a su retoño que acaba de nacer ¿cómo se sentiría?

Pues, poco o nada se habla sobre el puerperio o el postparto y la importancia del cuidado de la mujer en este complejo proceso, que puede prolongarse hasta después del año.

Por ello, es fundamental pesquisar todos los trastornos psiquiátricos en el puerperio para evitar que se desencadene una depresión post parto. Así lo señala, María Verónica Reyes, Matrona del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva: “Durante el puerperio, factores bioquímicos entre ellos hormonales y el estrés psicológico pueden desencadenar trastornos psiquiátricos en la mujer”, afirma. 

Para ir más allá, un estudio realizado en 2021 por la periodista Karina Albornoz Guzmán y la psicóloga perinatal, Paula Martínez Chaigneau, dio a conocer que en el año 2019 un 23% de las mujeres indicó tener o haber tenido depresión postparto y un 64% trastorno de ansiedad. 

Entonces con todos estos antecedentes, le propongo el siguiente ejercicio: Póngase en los zapatos de una madre primeriza y reflexione en todo lo que ha leído hasta ahora. Ahora agregue el factor pandemia por Covid19. Siga leyendo.

Paradójicamente a las creencias populares, la cuarentena no trajo más niños al mundo. Durante los meses de enero y febrero del 2021, se registró el número de nacimientos más bajos en Chile de los últimos 10 años, según datos del Registro Civil.

Parto en soledad

Karla Jeldes (22) tuvo a su bebé en agosto del 2020, en plena pandemia. En el Hospital Las Higueras de Talcahuano le realizaron una cesárea de emergencia, sin la presencia de su pareja. Lo que más siente, es haber tenido que pujar sin su apoyo. Su parto estaba programado para ser normal.

“El confinamiento puede ser una gran oportunidad de pasar tiempo de calidad con el hijo, ya que en situaciones normales, no siempre se puede. Esta instancia, puede ser aprovechada para generar apegos, lazos y estimular lo más que se pueda al bebé”, Pamela Maureira, psicóloga clínica.

Además al igual que un gran porcentaje de mujeres, tuvo un inicio doloroso en su lactancia, pero luego de que éste cesara, asegura que su maternidad, no ha sido tan complicada, ya que cuenta con el apoyo de su madre. Aunque reconoce, que ya no tiene tiempo libre.

Sin embargo, la estudiante de educación diferencial relata un episodio muy estresante. Cuando debía entregar un certamen con urgencia y su bebé no dejaba de llorar. Entre la espada y la pared, también terminó llorando.

Es que hay que estar en los zapatos para saber lo que es ser madre y estar en cuarentena, donde además de no tener espacios de distracción, factores como las clases online y el teletrabajo, dificultan aún más, el panorama.

El estudio de Karina y Paula, también tiene datos sobre la realidad pandémica que vivimos actualmente, en donde un 42% de las mujeres encuestadas indicó que efectivamente sienten que la pandemia agravó o gatilló algún trastorno mental. “Es posible conocer datos sobre el espacio que tienen solo para ellas, en este sentido 59% respondió que tienen nada de tiempo”, sostuvo la psicóloga. 

Pamela Maureira Pantoja, psicóloga clínica, señala que el confinamiento puede ayudar a aumentar la sintomatología de la depresión postparto “No existe la oportunidad, para que la madre tenga de distracción fuera de la casa, por lo tanto, no puede darse un tiempo de su hijo, está obligada a estar constantemente con él, y es vital que la mamá se dé un espacio del bebé, para calmar la sintomatología”, acotó.

No obstante, la profesional precisó que si la madre primeriza no tiene sintomatología, el confinamiento puede ser una gran oportunidad de pasar tiempo de calidad con el hijo, ya que en situaciones normales, no siempre se puede. “Esta instancia, puede ser aprovechada para generar apegos, lazos y estimular lo más que se pueda al bebé”, enfatizó.

Más y mejor tiempo 

Carla Ceballos Santibáñez (32) es ingeniero comercial y funcionaria pública. Tuvo a su bebé en febrero del 2020, en la Clínica del Biobío. En ese tiempo, el virus del Coronavirus todavía no llegaba a Chile. Por lo que toda su familia pudo acompañarla. 

Un mes después, la pandemia irrumpió con todo, impidiendo hasta hoy que sus padres disfruten de su nieto. La última vez que lo vieron fue a los 6 meses, por la ventana del auto.

“Lo que más sentimos, es tuvimos que separarnos. Yo era primeriza, estaba sola con mi pareja y mi hijo, generalmente tu familia va a ayudarte y también a cuidarte, porque en Chile se tiene esa cultura, de no respetar el puerperio de la mujer, entonces toda la atención va dirigida al bebé, inclusive la de nosotras, a pesar de nuestro dolor, las bataholas de hormonas y todo lo nuevo, es más duro cuando no tienes ni siquiera a tu madre”, declaró. 

“Durante el puerperio, factores bioquímicos entre ellos hormonales y el estrés psicológico pueden desencadenar trastornos psiquiátricos en la mujer”, María Verónica Reyes, Matrona del Instituto Chileno de Medicina Reproductiva. 

A pesar del complicado panorama, saca el lado positivo de la pandemia, a pesar del teletrabajo y su total confinamiento, manifiesta que agradece a Dios todos los días poder ver crecer a su hijo “Nosotros también hemos crecido con él”, dijo con ternura.

La maternidad no es perfecta, es complicada y muchas veces agotadora, hoy más que nunca es necesario ayudar a la madre al cuidado del hijo, no solamente para que pueda bañarse, almorzar, o estudiar. Y ojo, que no me estoy refiriendo al padre, sino a todos los integrantes que componen el hogar. 

En vez de ver una serie, hágase un espacio de 30 minutos al día, para que la mamá tenga tiempo de leer, ver redes sociales o simplemente descansar en la cama. Atravesé, no es mucho pedir, apuesto que esa media hora pasará volando.