Rodrigo Piracés González, director de Extensión UdeC

Dice que la vida es una sorpresa, algo que ha experimentado siempre, desde aquellos años en que su familia emigró de Santiago a Antofagasta para luego regresar a la capital, donde él desarrolló diversos oficios antes de ingresar a la Universidad. Una casualidad lo trajo a Concepción, ciudad en que ha seguido cultivando el arte en forma de poesía y escultura.

Por Cecilia Díaz R. 

– Al recordar su infancia, ¿qué imagen viene a su mente? 

– La de mi hermano y yo recolectando azufre de la línea del tren para hacer pólvora, a los 11 años.

– ¿Para usted el desierto es sinónimo de qué?

– Sinónimo de subconsciente, ahí guardo imágenes profundas.

– ¿Quién fue su héroe o heroína en la niñez?

– El cura que sacaba demonios en el Exorcista, eso quería hacer yo, ser un exorcista.

– ¿Qué impronta dejaron los jesuitas en su personalidad tras los años en el Colegio San Luis de Antofagasta? 

– El primer chiste que escuché de Jesús me lo contó un cura jesuita, los admiraba mucho. Eran muy cultos y críticos, no eran solemnes ni engominados, eran curas comprometidos en la resistencia contra la dictadura militar, además eran alegres y cercanos. Cuando niño ellos me ayudaron a construir mi espiritualidad, ésta ha cambiado de forma, pero sigue ahí, dentro mío.

Un rol transformador

– ¿De quién heredó los dotes de liderazgo?

– No me siento un líder, cuando tengo responsabilidades trato de ser justo, de recordar que estoy de paso en todo, que nadie es más que otro. Todos tenemos escaleras distintas, no hay una norma general, eso es un invento cultural, que se deshace cuando recobramos memoria sobre lo frágil que somos y lo tanto que necesitamos de los otros.

– ¿Un artista nace o se forma?

– Ni nace ni se forma, siempre esta ahí, en cada persona, solo espera ser despertada o despertado.

– ¿Cuál ha sido el trabajo más increíble que ha desempeñado para sobrevivir?

– Ser extra de televisión.

– Inició sus estudios universitarios a los 27 años, ¿tiene alguna ventaja entrar tarde a la universidad?

– Sí, uno no pierde el tiempo, sabe qué quiere y adónde va.

– ¿Qué rol debe cumplir el arte en la sociedad en su opinión?

– Un rol transformador, crítico y lúcido que permita modificar el sentido de realidad. El arte está en una mente despejada y vital, es un silencio al que se llega caminando lento, honestamente y desnudo de vanidad. El arte es la clave para unificar todo lo que la cultura ha disectado.

No hay poesía en Chile

– ¿Mistral, Huidodro, De Rokha o Neruda? ¿Por qué?

– Todos ellos, para mí serían como fases del subconsciente nacional. Mistral como la inteligencia del lenguaje, profunda, musical y genial; Huidobro, en un vuelo imaginativo; el toro furioso de De Rokha pariendo Chile y Neruda moviendo las placas tectónicas, pero claro, siempre y cuando Nicanor Parra quiera y esté de buen humor.

– ¿Chile dejó de ser un país de poetas?

– No, no lo creo, lo que pasa es que la poesía dejó de vivir en Chile, solo habita en algunos ciudadanos, hay poesía en las y los poetas, pero no hay poesía en Chile.

– ¿Qué o quiénes inspiran su poesía?

– Lo que motiva mi poesía es el silencio interior, la pregunta, ese vacío que pide ser llenado.

– ¿En qué lugar está emplazada su escultura preferida?

– Aquí, en Concepción, frente a mall El Trébol, la obra de Sergio Castillo.

– ¿A qué escultor admira?

– Anish Kapoor, escultor inglés de origen indio; Jean Tinguely, escultor suizo, y Pilar Ovalle y Norma Ramírez, escultoras chilenas.

– ¿Dónde sueña exponer sus esculturas? 

– En un lugar donde pueda establecer un diálogo de persona a persona, un lugar que justifique la inutilidad práctica del arte, donde pueda llenar de sentido a otro.

– ¿Practica algún deporte?

– La paciencia. 

– ¿Qué libro es imprescindible para usted?

– El que estoy por conocer.

Naturalidad y alegría

– ¿Tiene alguna habilidad en la cocina?

– Bastantes, me gusta cocinar con una copa de vino y compartir con los que amo.

– ¿Proyecta quedarse en Concepción para siempre?

– Yo creo que sí, pero uno nunca sabe, la vida no es rígida ni definitiva.

– ¿Dirigir Extensión y la Pinacoteca de la UdeC es el logro más relevante de su trayectoria profesional?

– Hasta ahora sí, pero la vida siempre es una sorpresa.

– ¿Cree que sus hijos tienen alguna queja por su forma de ejercer la paternidad?

– Creo que ser muy porfiado, a veces tomamos decisiones por nuestros hijos, cuando somos sobreprotectores.

– ¿Cuál ha sido el mejor viaje que ha realizado? ¿Dónde y con quién?

– El mejor viaje fue el interior, con los libros, un viaje que me marcó fue a la vida de Govinda con Hermann Hesse.

– ¿Cómo ha asumido el paso de los años?

– Con naturalidad y alegría.

– ¿Qué lecciones le ha dejado la pandemia?

– Que uno nunca puede escapar de sí mismo.

– ¿Con qué cree que nos encontraremos después de la muerte?

– Con la verdad, el amor y la vida.