“Me encanta crear comunidad y la música permite eso”

Alejandra Urrutia Borlando, la directora titular de la Orquesta de Cámara del Municipal de Santiago nació en Concepción en una familia de músicos. Se formó en Estados Unidos, ha dirigido en Chile y el extranjero, además de ser asistente del maestro Iván Fischer, director principal de la Budapest Festival Orchestra. Su trayectoria partió cuando, dice, el violín la eligió a ella.

Por Cecilia Díaz


– ¿Con qué juguete relacionas tu infancia?

– ¡Me gustaba jugar a las polquitas!

– ¿Cuál fue tu primer acercamiento a la música?

– En los ensayos de la Orquesta Sinfónica, junto a mi padre (Eugenio Urrutia Parra, contrabajista fallecido en noviembre del año pasado).

– ¿Por qué escogiste el violín?

– El violín me escogió a mí.

– ¿Quién fue y cómo recuerdas a tu primer maestro en Concepción?

– Eduardo Olmedo, una persona muy dulce.

– ¿Cuál ha sido el momento más difícil de tu vida?

– Probablemente cuando tuve la trombosis cerebral en el 2011.

– ¿Cuál ha sido el sobrenombre más gracioso que te han dicho?

– Alita.

– En el colegio, ¿eras matea?

– No, pero siempre ponía mucha atención en clases

– ¿Eres muy autoexigente?

– Solo lo suficiente, que me permite disfrutar lo que hago

Yoga y lectura

– ¿Qué libro es imprescindible en tu vida?

– Cualquier libro del filósofo Jiddu Krishnamurti.

– ¿Tienes algún pasatiempo?

– Me encanta leer, caminar.

– ¿Practicas algún deporte?

– En estos momentos hago aeróbica todas las mañanas y estoy en clases de yoga.

– ¿Qué viaje inolvidable puedes mencionar? ¿Dónde y con quién?

– Estos dos últimos años trabajando como asistente de Iván Fischer he tenido la oportunidad de viajar junto a la Budapest Festival Orchestra en sus giras dentro de Europa. Empezando por Budapest, que es una hermosa ciudad; Brujas en Bélgica, Amsterdam. Sin embargo, estuve en Italia por primera vez, en Brescia y Perugia. En ambos lugares sentí como si ¡llegara a casa! Por el lado de mi madre.

– ¿Cuál es tu peor defecto?

– Hago un ejercicio por no concentrarme en los defectos, ni en los míos ni en los de los demás.

Desafíos y sueños

-Te fuiste muy joven a vivir a Estados Unidos, ¿qué fue lo más complejo de aquellos años?

-Honestamente, no tengo recuerdos de que algo haya sido complejo, al contrario, Estados Unidos es un país que te ayuda a ser tú mejor, en este caso, como estudiante.

– ¿Cuál ha sido el desafío profesional más relevante que has debido asumir?

-El Concierto por la Hermandad 2020, donde hicimos la segunda Sinfonía de Gustav Mahler y también mi trabajo como directora asistente junto al director húngaro Iván Fischer.

– ¿Quién es tu compositor preferido?

– Mozart siempre lo ha sido, sin embargo, me enamoro de cada compositor que esté estudiando.

– ¿Escuchas música popular? ¿Qué estilo?

– Sí, jazz, me encanta.

– ¿Por qué decidiste incursionar en la dirección orquestal?

– Curiosidad de querer saberlo todo y la pasión de descubrir el misterio de cada una de las obras maestras musicales y compartirlo con un grupo de músicos y finalmente con el público.

– ¿Cómo defines tu experiencia con la Orquesta Juvenil de Curanilahue?

– Una experiencia absolutamente transformadora, donde por primera vez en mi vida viví que lo imposible era posible.

– ¿Te ha costado abrirte espacio en un mundo donde predominan los hombres?

– Ha sido un camino de mucho estudio y perseverancia y de mucha toma de conciencia en lo personal, que me ha permitido permear en este mundo musical.

– ¿Qué beneficios has sacado de este tiempo de confinamiento?

– Este tiempo de confinamiento ha sido maravilloso. Tiempo para estudiar, para reflexionar, para observarme y para profundizar en los valores que mueven mi vida.

– ¿Crees que una vez superada la pandemia seremos mejores personas?

– Definitivamente yo seré una mejor persona.

– ¿Cuál es la enseñanza fundamental que te dejó tu padre?

– La dulzura y el amor por la música, la reflexión y el silencio para la vida.

– ¿Cómo definirías la relación con tu hermano Eugenio?

– Tenemos una hermosa relación con mi hermano Eugenio y con todos mis hermanos, Mónica y José. Somos una familia muy simple y tranquila.

– ¿Cuál es hoy tu máximo sueño?

– Dirigir en todos los lugares del mundo.

– ¿Qué objetivo quieres lograr a través de la música?

– Crear un mundo lleno de belleza, amor y respeto… Me encanta crear comunidad y la música hace eso.

– ¿Piensas volver a radicarte en Concepción en algún momento de tu vida?

– No tengo imágenes de volver a radicarme en Concepción.

– ¿Con qué nos encontraremos después de la muerte?

– Con un gran silencio… Y luego ¡de vuelta a la vida!